El Derecho a la Ciudad
BRT, METROBÚS, MOREBÚS… Otra perspectiva
Salvador García Espinosa
Lo que aquí en Morelia se ha denominado Morebús, en la CDMX es Metrobús, en Ciudad Juarez, Chihuahua, se bautizó como BravoBús, en León Guanajuato es el famoso Optibús, en Querétaro es el QroBús; pero en esencia se trata de un sistema conocido como BRT, por ser la abreviatura de Bus Rapid Transit, que en español sería un Autobús de Tránsito Rápido.
#VideoColumna | El Derecho a la Ciudad, por el Dr. Salvador García Espinosa.
— Víctor Americano Noticias (@americanovictor) May 19, 2026
Lo que aquí en Morelia se ha denominado Morebús, en la CDMX es Metrobús, en Ciudad Juarez, Chihuahua, se bautizó como BravoBús, en León Guanajuato es el famoso Optibús, en Querétaro es el QroBús; pero en… pic.twitter.com/0Wp4dioD2B
Con anterioridad (29/11/25) en este espacio abordé los antecedentes y características principales de los BRT. Por ahora, y a propósito de que se anunció por parte del Gobierno del Estado el inicio de las obras viales para la puesta en marcha de la primera línea de BRT en Morelia, me interesa abordar un enfoque más social sobre este paradigma de la movilidad.
Si bien, la instrumentación de BRT en Curitiba, Brasil, data de 1974, hoy en día, el referente más exitoso en el Mundo es el TransMilenio, que inició en el año 2000, como resultado de las gestiones del Alcaldía de Bogotá Enrique Peñalosa Londoño, durante su primer periodo (1998-2000).
A decir, de Enrique Peñalosa la sociedad colombiana requería más que un buen transporte, acciones tendientes a disminuir la desigualdad social. el TransMilenio es una igualdad visible cuando se observa que se quita espacio a los automóviles para dárselo al transporte público, se hace objetivo el principio democrático de la prevalencia de interés general sobre el particular, en este caso, aplicado a la prioridad que se otorga al transporte público sobre el transporte particular.
En buena medida porque está más que probado que la movilidad con base en el automóvil particular es impulsora de un paradigma no sustentable, y que se agudiza conforme se presenta mayor desarrollo económico, toda vez que la población aumenta su capacidad adquisitiva y con esto el número de automóviles. A diferencia de lo que acontece con la educación, la salud o la vivienda, que mejoran en la medida que aumenta el ingreso de la población, el caso de la movilidad empeora y sus posibles soluciones dependen más de la equidad y el diseño urbano, que de los recursos de los que se dispone.
En la mayoría de las ciudades con una red vial de miles de kilómetros y que, en teoría son de todos, en la práctica se destinan a los automóviles particulares; en Bogotá se buscó optimizar la movilidad de todos los ciudadanos, no sólo de los que disponen de automóvil propio.
Un sistema BRT resulta altamente eficiente con respecto al automóvil o sistemas de transporte tradicionales. Si se considera que en la colonia de Villas del Pedregal, ubicada en el extremo poniente de la ciudad, habitan 55 mil personas. Su traslado a la ciudad en automóvil requeriría de 18,300 unidades que ocuparían 219,600 m2 de vialidad. Su traslado en camiones demandaría 1,570 unidades y requerirían una superficie vial de 34,540 m2 de rutas. Si se trasladaran en BRT se requerirían 680 unidades y éstas ocuparían 32,000 m2 de vialidad.
El éxito de un sistema BRT depende, entre otros aspectos, de que se cumplan cuatro condiciones: 1) que su recorrido sea desde donde se originan y terminan los viajes, 2) que las unidades tengan una alta frecuencia de paso, 3) un costo bajo y 4) alta densidad.
Esta última resulta fundamental, dado que, en una ciudad dispersa, como Morelia los viajes se encarecen, si se busca una alta frecuencia de unidades se corre el riesgo de que vayan semivacías. En este sentido, se puede afirmar que el MoreBús incentiva un cambio en el paradigma de la movilidad en Morelia, pero que requiere de un estrecho acompañamiento en materia de densidades y usos de suelo en los predios colindantes a las vialidades por las que circule, para garantizar que cumpla sus propósitos sociales más allá del simple traslado de personas.




