
Morelia, Michoacan a 6 de Febrero de 2026, Ante las declaraciones que realizo Marco Antonio Saucedo Zavala y que fueron retomadas por algunos medios de comunicación en entrevista con el Dirigente de la Comisión Reguladora del Transporte de Michoacán (CRTM) José Trinidad Martínez Pasalagua quien señaló, me veo en la obligación de hacer las siguientes precisiones, por respeto a la verdad, a los usuarios y al marco legal que rige el transporte público en Morelia y la zona conurbada.
Primero.- La operación del servicio hacia Altozano no es una ocurrencia ni una invasión, fue autorizada y solicitada por la autoridad competente, con quien se sostuvo diálogo previo. ademas de señalar que Marco Antonio. Saucedo no es la autoridad, ni tiene facultades legales para decidir qué rutas pueden o no pueden operar en la ciudad de Morelia o sus alrededores.
Segundo.- De manera adicional, y aun cuando no era una obligación, se dialogó directamente con quienes sí representan la Ruta Jesús del Monte, específicamente con Rafael Blanco García y Luis Franco, con quienes se acordó con claridad hasta qué área se llegaría, precisamente para no afectar su operación. Ese acuerdo fue respetado.
Tercero.- Resulta lamentable que, por desconocimiento o por interés mediático, se hable sin sustento con el único objetivo de “dar la nota”. Más grave aún es pretender erigirse como el “zar del transporte” o dueño territorial de zonas completas de la ciudad, cuando ninguna ruta ni dirigente es propietario de Morelia y sus alrededores como se erige Marco Antonio Saucedo.
Cuarto.- Señalar que la situación crítica del servicio urbano es responsabilidad de otros es una afirmación falsa. Si hoy muchas rutas están financieramente colapsadas, no es por competencia, sino por la voracidad con la que se saturaron las rutas, ingresando unidades de manera exagerada, sin planeación, lo que derivó en bajos ingresos y deterioro del servicio. Esa es una responsabilidad directa de quienes las administran.

Quinto.- No existe competencia desleal cuando no se toca ni se invade la Ruta Jesús del Monte. El servicio que hoy se presta responde a una realidad: en amplias zonas fuera del libramiento no existe transporte público urbano suficiente, y los ciudadanos han sido rehenes de una visión excluyente que les niega alternativas reales de movilidad.
Sexto.- Lo verdaderamente ilegal —y eso sí constituye competencia desleal— es prestar servicio urbano con unidades concesionadas por la federación, con placas federales o foráneas, invadiendo rutas urbanas sin autorización, práctica que ocurre de manera cotidiana hacia Salida a Quiroga, Salida a Salamanca, Salida a Charo, Salida a Mil Cumbres y muchas otras colonias. Esa irregularidad ha sido tolerada por la institución del transporte, de la cual tú has sido beneficiario, no regulado.
Séptimo.- Comparar costos entre un camión de transporte masivo y una combi sin entender el modelo operativo demuestra desconocimiento técnico. El transporte masivo mueve más de 150 pasajeros por unidad, cumple otra función social y requiere otra planeación. Usar el argumento del costo para justificar prácticas ilegales no lo vuelve válido.
Finalmente, comentó José Trinidad Martínez Pasalagua que es importante dejar algo claro:
Aquí no se trata de intereses particulares ni de feudos territoriales, se trata del derecho de los ciudadanos a un servicio público digno, legal y suficiente. Lo que hace falta no es desinformar ni confrontar, sino llevar el transporte a la realidad que hoy vive Morelia, con reglas claras, piso parejo y sin privilegios disfrazados de liderazgo.




