Morelia, Michoacán, 2 de marzo de 2026.- El dirigente estatal de Morena señaló que los bloqueos registrados esta mañana en la zona del monumento a Lázaro Cárdenas —con cierre parcial y desvío hacia La Huerta, así como afectaciones a la altura de Manantiales— no son una expresión ciudadana legítima, sino una acción de presión política encabezada por José Trinidad Martínez Pasalagua para intentar frenar la modernización del transporte público.

“Lo decimos con claridad, no es una lucha por los usuarios, es la defensa de un modelo de control que durante años mantuvo secuestrado al transporte público. Hoy que el gobierno pone orden, invierte y transparenta, aparecen los bloqueos”, afirmó.
El dirigente respaldó la postura del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien ha señalado que el trasfondo de estas movilizaciones es político. Recordó que el servicio opera con normalidad y que el proyecto de movilidad avanza con hechos concretos: renovación de unidades, integración de transportistas al nuevo esquema y la implementación de un sistema de prepago que elimina discrecionalidad y manejo opaco de recursos.

“Lo que molesta a ciertos liderazgos no es el teleférico ni la tarjeta única; lo que molesta es perder control, perder privilegios y perder la capacidad de presionar al gobierno cada vez que se intenta ordenar el sistema”, sostuvo.
Morena Michoacán subrayó que bloquear vialidades estratégicas y afectar a miles de familias trabajadoras no es diálogo, es chantaje. “Cuando se cierra la ciudad, se demuestra que el interés no está en mejorar el servicio, sino en conservar cuotas de poder”.

El dirigente fue enfático al señalar que Michoacán no puede seguir atado a prácticas del pasado. “El transporte público debe estar al servicio de la ciudadanía, no de un dirigente. La transformación implica tocar intereses, y cuando eso ocurre, salen quienes siempre vivieron del desorden”.

Finalmente, reiteró que el proceso de modernización seguirá adelante. “Morelia y Uruapan merecen un sistema de movilidad digno, moderno y transparente. No vamos a permitir que el futuro del transporte sea rehén de presiones políticas ni de cacicazgos que se resisten a perder privilegios”.