Voto electrónico en favor de la austeridad. El análisis de la Dra. Yurisha Andrade Morales

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Voto electrónico en favor de la austeridad

Por Yurisha Andrade Morales*

La deliberación sobre los ejes temáticos de la iniciativa de reformas constitucionales en materia electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador ha concitado la participación en el parlamento abierto de diversos especialistas en temas tan relevantes para el sistema electoral mexicano como la posible inclusión del voto electrónico en su modalidad de urnas electrónicas, sobre el cual señalaron algo en lo que coincido: es viable para la realidad mexicana por la vía de pruebas piloto vinculantes más robustas que las implementadas hasta el momento por el Instituto Nacional Electoral.

Si consideramos la cantidad de elecciones que se organizan en el ámbito nacional y la reciente incorporación de mecanismos de participación ciudadana como las consultas populares y la revocación del mandato, la incorporación del voto electrónico se tornó urgente y ciertamente un propósito que se volvió añejo. Todo ejercicio electivo puede organizarse procurando abonar a la política de austeridad que plantea la reducción de recursos públicos sin disminuir en certeza, legalidad y confianza.

Las ventajas del parlamento abierto aportan elementos y datos de juicio a las y los legisladores dado que la regulación en la Constitución y en la ley debe incluir la reflexión y experiencia de especialistas, así como los necesarios diagnósticos técnicos del INE y OPL sobre las pruebas piloto recientes realizadas entre 2020 y 2022, así como los criterios jurisdiccionales emitidos hasta el momento, sin obviar la revisión de experiencias de éxito y fracaso en varios países del mundo.

Otras modalidades de elección, susceptibles de ser organizadas por las autoridades electorales, podrían ser más rápidas y menos costosas, como las internas de los partidos políticos que siempre son complicadas como antes ocurrió con el Partido de la Revolución Democrática y ahora con Morena. Incluso, si derivado de la reforma electoral en curso, se aprobaran las elecciones primarias y la segunda vuelta propuestas por el PAN, esta modalidad de voto sería de gran utilidad.

La deliberación sobre los costos de la inversión podría superarse si se aplica una cancelación progresiva del uso de papelería y sistemas que, con el voto por urna electrónica, serían innecesarios, como es el caso de la voluminosa capacitación de funcionarios de casilla, boletas, papelería de casillas, programas de resultados electorales y muchos otros. Conforme a conclusiones de los especialistas, las urnas electrónicas son reutilizables por cuatro procesos electorales o más, si se tienen mecanismos adecuados de mantenimiento, almacenamiento y traslado.

Considero que la implementación del voto electrónico, en sus modalidades de urna electrónica o internet, puede correr en paralelo, pues ya se tiene experiencia en la votación de mexicanos residentes en el extranjero. En todo caso, se debe decidir con claridad y pertinencia en qué ejercicios electivos se aplica uno y otro; mientras que la seguridad de la información que se reciba en las urnas electrónicas dependería de modernos sistemas de encriptamiento que ofrece la tecnología, cuestión de decirle a los expertos en informática qué se necesita.

Los argumentos que aún sustentan la desconfianza para transitar a mecanismos de votación electrónica como los que se usan en muchas democracias europeas, en Estados Unidos o países de América Latina, deben trascender ya. El voto electrónico no depende hoy de si hay o no tecnología adecuada, de si ésta es confiable o no, depende de la voluntad de las y los legisladores. La realidad ya nos alcanzó y la carga de trabajo de autoridades electorales y ciudadanos en las casillas precisa de nuevos elementos que reduzcan tiempo, costos y desgaste y, al mismo tiempo, incorporen mayor certeza y rapidez para votar y para contar los votos que deben darse a conocer con gran celeridad.

*Magistrada del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán
@YurishaAndrade