Voto en el exterior; el tema de la Doctora Yurisha Andrade

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Voto en el exterior

Yurisha Andrade Morales*

La implementación del voto de los mexicanos en el extranjero constituyó un capítulo inédito en la historia electoral de nuestra nación y un reto para sus instituciones. Si tomamos en cuenta la magnitud, la diversidad, la distribución y la movilidad de la población mexicana residente en el extranjero, México es un caso único en el mundo.

La migración internacional ha crecido sostenidamente en las últimas décadas. Según datos de las Naciones Unidas, más de 232 millones de personas estaban viviendo fuera de sus países de nacimiento en 2013, es decir 3.2% de la población mundial son migrantes internacionales, a diferencia de los 175 millones registrados en 2000 y 154 millones en 1990. De acuerdo con la División de Población de la ONU, en 2013 México se ubicó en la segunda posición de expulsión de migrantes con 13.2 millones, antecedido por la India (14.2 millones) y seguido por Rusia (10.8 millones) y China (9.3 millones). Sin embargo, datos más conservadores dimensionan a los mexicanos en el extranjero en poco menos de 12 millones, equivalente al 6% del contingente mundial de migrantes.

Este hecho, ha contribuido a la exigencia y reconocimiento de derechos fundamentales, así como al despliegue de acciones para el desarrollo integral de las personas migrantes, en todos los ámbitos de la vida: social, económico, cultural y político.

Como parte de las principales demandas que han derivado del fenómeno migratorio, se encuentran el reconocimiento y la extensión de los derechos de carácter político de los ciudadanos residentes en el extranjero, como lo son los derechos de participación política a votar y ser votado, aspecto que impone importantes desafíos para las comunidades democráticas.

En virtud de la reforma al artículo 36 constitucional, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 22 de agosto de 1996, se eliminó la restricción constitucional de votar en el distrito electoral que le corresponde a cada ciudadano mexicano según su domicilio en territorio nacional, para poder ejercer el sufragio desde cualquier lugar, es decir, los mexicanos son titulares del derecho y la obligación de votar, independientemente del lugar en el que se encuentren el día de las elecciones. En 2005 se reguló por primera vez en la legislación federal secundaria, el voto extraterritorial para las elecciones presidenciales, formando parte de los más de 113 países que cuentan con legislaciones que permiten a sus ciudadanos votar a la distancia, por lo que fue hasta la elección de 2006 que se implementó para la elección de Presidente de la República.

Así, para poder realizar esta acción, se creó una Comisión para llevar a cabo una investigación orientada a la identificación y el análisis de las condiciones operativas, logísticas, jurídicas, administrativas e internacionales, que posibilitaran el voto de los mexicanos en el extranjero. La cuestión central de los estudios emprendidos no fue el derecho de los mexicanos a votar fuera del territorio, sino el cómo instrumentar ese derecho constitucional.

Por primera vez en la historia de México, en el Proceso Electoral Federal 2005-2006 se hizo efectivo el derecho al voto de los ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero para la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. El entonces Instituto Federal Electoral se encargó de realizar las actividades de planeación, reglamentación, coordinación, operación, seguimiento y evaluación, a fin de hacer realidad el nuevo derecho, que además sirvió para operar no solo en el proceso electoral federal de 2005-2006, sino también en el proceso electoral federal de 2011-2012.

En las elecciones presidenciales de 2006 se recibieron 33,111 sobres postales voto; en 2012, fueron 40,961; y, en 2018 el INE recibió 98,854 Paquetes Electorales Postales (PEP).

En el proceso electoral 2017-2018 la Lista Nominal de Electores Residentes en el Extranjero se conformó por 181,256 ciudadanos de los cuales el 55% eran hombres y 45% mujeres. El rango de edad que predominó fue entre los 35 a los 39 años con un total de 31,054 ciudadanos (17,264 hombres y 13,790 mujeres).

Las Entidades Federativas con más registros de mexicanos por origen fueron la Ciudad de México (28,616), Jalisco (16,453), Michoacán (14,242) y Guanajuato (11,532).

Los países con más mexicanos registrados para votar fueron Estados Unidos con 152,337 ciudadanos, Canadá con 6,976, España con 3,641, Alemania 3,153 y Francia con 2,463.

El INE continúa trabajando a favor de los derechos de nuestros connacionales radicados en el extranjero, por lo que el pasado 8 de julio de 2020 su Consejo General aprobó los “Lineamientos para la incorporación, actualización, exclusión y reincorporación de los registros de las ciudadanas y los ciudadanos en el Padrón Electoral y la Lista Nominal de Electores”, así como los “Lineamientos para la conformación de la Lista Nominal de Electores Residentes en el Extranjero para los Procesos Electorales Locales 2020-2021”. Con las modificaciones a estos últimos Lineamientos se amplían los derechos políticos de los mexicanos que residen en el exterior para ofrecerles distintas modalidades de voto.

Con ello, los ciudadanos que tengan sus derechos políticos suspendidos podrán tramitar su Credencial para Votar para efectos de identificación, pero no podrán votar y serán excluidos de la Lista Nominal.

            Esto coadyuvará a que el INE a través de la Dirección del Registro Federal de Electores actualice el Listado Nominal de Electores residentes en el extranjero para que en el 2021 los mexicanos que viven en el extranjero emitan su voto en las elecciones de 8 gubernaturas de Baja California Sur, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas, así como diputaciones locales en la Ciudad de México y Jalisco, y que se les garantice el principio democrático de una persona es igual a un voto.

* Magistrada del Tribunal Electoral

del Estado de Michoacán

@YurishaAndrade