
Michoacán fue escenario de un evento profundamente humano que dejó huella en muchas familias. En una emotiva ceremonia, personas en situación vulnerable provenientes de distintos municipios del estado recibieron sillas de ruedas especiales, diseñadas para ajustarse con el paso del tiempo según sus necesidades, garantizando movilidad, dignidad, independencia e inclusión social.


Cada entrega representó mucho más que un apoyo material: fue un mensaje claro de esperanza y empatía, demostrando que cuando la sociedad se organiza, el impacto es real y duradero.


La iniciativa fue impulsada por José Antonio Maldonado Ávila, (mejor conocido como Moss) Presidente de Jugando para Dar I.A.P., con la suma de voluntades , empresarios locales e internacionales y sociedad civil organizada, logrando consolidar un esfuerzo colectivo que transforma vidas.


El evento se realizó previo al concierto homenaje a José Alfredo Jiménez, una velada que combinó arte y causa social en un mismo escenario. La noche estuvo marcada por momentos profundamente conmovedores, entre ellos la presentación del tema especial “Aquí está José Alfredo Jiménez”, escrito por el maestro José Luis López Pedraza, así como la subasta de un paisaje representativo de Mil Cumbres del pintor Chon Gutiérrez, quien próximamente será intervenido quirúrgicamente.


El talento artístico dio realce a la causa del programa Pasos de Esperanza (tratamiento para recibir prótesis de pierna y mano), con la participación de Rocío Vega, Joel Larrondo, Martinely, Salvador Siza, Zulma Karina, Ramos y Canela, acompañados por la Orquesta Sinfónica de Tiríndaro, la Rondalla Real Don Vasco y el Mariachi San Miguel, quienes lograron una atmósfera cargada de sensibilidad, identidad cultural y compromiso social.


Fue, sin duda, un evento exitoso que unió cultura, conciencia y acción solidaria. Pero más allá del éxito, fue una noche donde la solidaridad se convirtió en esperanza y la música en motor de transformación, dejando claro que la empatía, cuando se convierte en acción, puede cambiar destinos.

Pese a la indiferencia ante este tipo de causas por parte de nuestros gobiernos , la respuesta ciudadana fue contundente: cuando la sociedad se organiza, los cambios son reales.





