Freud y López Obrador, el análisis de Christián Gutiérrez en su columna, Esfera Pública

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Esfera Pública

Freud y López Obrador.

                                                                                                                                      Christián Gutiérrez.

¿Cuál es la naturaleza del ser humano y cómo usaría este conocimiento el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador para avanzar políticamente?, ¿le sirve hacer esto?

Hace poco más de un siglo, el psicoanalista Sigmund Freud le ofreció al mundo una teoría acerca de la naturaleza del ser humano, que muestra un lado frágil que tienen las personas a fuerzas sexuales y agresivas y que están escondidas en la mente del individuo. Estas fuerzas, de no ser controladas, pueden llevar a la sociedad al caos y a la destrucción, dijo Freud.

Desde luego, algunas personas que ejercen el poder político y económico, han utilizado este conocimiento para llevar a las masas hacia un sitio deseado, de aquí que puedo deducir que el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador está siendo asesorado para utilizar este conocimiento y beneficiar a su gobierno y a su partido político.

Me ha tocado leer a periodistas, analistas y a ciudadanos comunes que se preguntan y no logran explicarse, cómo es posible que López Obrador “siga teniendo tanta influencia en las personas a pesar de que son exhibidos sus excesos y atropellos, impericias y malas acciones de gobierno”.

Una de las respuestas que tengo ante esta incredulidad, es precisamente el uso de lo que Freud ofreció al mundo el siglo pasado.

La clave del Presidente está en lo siguiente: hacer que la gente desee cosas que no necesariamente necesitaría o pensaría, vinculando su comunicación y marketing políticos, a los deseos inconscientes de las personas.

Lo explico: al satisfacer los deseos íntimos egoístas de las personas, se les hace más felices y, por lo tanto, más dóciles.

Un rasgo más de la teoría de Freud: todos tenemos en la mente fuerzas agresivas reprimidas, pero podrían ser peligrosas en caso de aflorar, las cuales están relacionadas con nuestro pasado animal, con nuestro instinto animal (cerebro reptil). De aquí se desprende que, entre más enojado esté una persona, más manipulable será, por el descontrol que le generan esas fuerzas que han aflorado.

Parece complejo usar esto en comunicación y marketing políticos, pero no lo es.

Por ello, les dejo unas preguntas para que ustedes vayan encontrando algunas explicaciones a una parte de la estrategia de comunicación y marketing del Presidente de México:

¿Por qué López Obrador mantiene en su gente la idea de que hay personas conservadoras, neoliberales y “fifís” que les quieren quitar la posibilidad de tener una vida mejor?

¿Qué emociones provoca en la gente con esa idea?

¿Qué reacciones puede generar al mantener estas emociones en miles o millones de sus seguidores?

Después seguiré abordando estos temas que, sin duda, me apasionan.

*El autor es consultor, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.