El plan “B” de la reforma electoral. El contundente análisis de la Dra. Yurisha Andrade Morales

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El plan “B” de la reforma electoral

Yurisha Andrade Morales*

La posible reforma electoral sigue siendo el tema de mayor discusión pública después de las marchas que tuvieron lugar en diversas ciudades del país. Una parte de la sociedad mexicana se expresó de manera pacífica y multitudinaria en favor de preservar la institucionalidad democrática que se ha construido en las últimas tres décadas y en apoyo al Instituto Nacional Electoral y organismos electorales locales. Llama la atención la respuesta espontánea, auténtica y en el marco de la ley, de muchas personas que, como en la capital de nuestra entidad federativa, se apropiaron de la calle y respaldaron a las autoridades que son responsables de organizar con imparcialidad y autenticidad los procesos electorales.

            La magnitud de las marchas generó diversas reacciones, pero es un hecho, que en nuestra sociedad debe prevalecer un régimen de libertades y derechos para expresarnos libremente y para debatir con racionalidad, confrontando argumentos y evitando expresiones de violencia o descalificación. Ya el miércoles pasado el presidente de la república anunció que encabezará su propia marcha en defensa de su iniciativa de reforma y para la presentación de su cuarto informe de gobierno. Estoy convencida que igual es su derecho y que debe propiciarse el establecimiento de puentes de comunicación para construir los consensos requeridos para incorporar cambios al orden jurídico, más cuando se trata de las reglas para el desarrollo del juego político electoral.

            Ante las diferencias expresadas públicamente por partidos de oposición, el propio titular del poder ejecutivo federal y diversos legisladores del Partido Morena han reconocido la dificultad que entraña construir las mayorías calificadas que en las cámaras de diputados y senadores se requieren para aprobar una reforma constitucional y, por ello, se han referido a la posibilidad de un plan “B” para la reforma electoral que solo incluya cambios a las leyes secundarias en la materia, cuyas propuestas serán presentadas en unos días más.

            Entre los temas señalados como prioritarios está lo referente a los consejeros del INE, cuya regulación, en mi opinión, no podría modificarse solo en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales dado que el artículo 41, fracción V, Apartado A de la Constitución establece que serán once, un consejero o consejera presidenta y diez consejeras y consejeros, que durarán en su encargo nueve años y que no pueden ser reelectos; además de establecer el método para su selección, como una atribución de la Cámara de Diputados.

            Lo mismo ocurre en relación con la integración de la Cámara de Diputados donde el artículo 52 de la Carta Magna determina que este órgano se integra con 300 electos por el principio de mayoría relativa y 200 por el de representación proporcional, mientras que el artículo 53 establece cómo se registran las candidaturas de representación proporcional y el 54 determina cómo se asignan, una vez que se han realizado las elecciones.

            Misma circunstancia encontramos en lo referente al financiamiento público de partidos políticos, cuya fórmula para su cálculo y distribución se encuentra establecida en el artículo 41, fracción II de la propia Constitución y en los correspondientes ordenamientos de las entidades federativas para el ámbito local. En su mayoría, los temas propuestos por el presidente requieren ajustes a normas constitucionales y no sería posible solo incorporar cambios a la normativa secundaria sin violentar el marco constitucional. Será importante para el debate, analizar las propuestas específicas que se presenten para reformar las leyes secundarias.

            Mi opinión sigue siendo que una reforma electoral, por su trascendencia en la vida democrática de nuestro país, debe construirse con el consenso de todos los actores políticos y ahora de amplios grupos de la sociedad mexicana que expresan sus opiniones en ejercicio de sus derechos. Todas las leyes e instituciones requieren cambios periódicos para actualizarse frente a una realidad cambiante, siempre con una visión que las fortalezca y mejore.

*Magistrada del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán

@YurishaAndrade