Terminó el último debate, nos fue muy bien. Tengo autoridad moral: por ejemplo, yo no he visto a Peña desde hace seis años, y eso, en los debates presidenciales de 2012. Mientras, Anaya lo veía y acordaba con él constantemente, hasta que se pelearon con encono. Y ahora, hasta amenaza con meterlo a la cárcel. En mi caso, no es mi fuerte la venganza. Yo quiero justicia y acabar en serio con la corrupción.