¿Y la vivienda apá? “El Derecho a la Ciudad” #Columna

383

EL DERECHO A LA CIUDAD

Y LA VIVIENDA APA?

Por Salvador García Espinosa.- Esta expresión utilizada como título, se hizo famosa por un anuncio publicitario, en el que el hijo de un ranchero, esperaba ansioso que su padre le heredara su camioneta, pero el padre, le daba pormenores de todo menos de la camioneta, hasta que el hijo, ya desesperado e ignorando todo lo que su papá le había dicho, le pregunta por la camioneta. Se trae a colación el caso, porque el Plan habla de muchas cosas, pero menos de VIVIENDA. Por lo que es preciso preguntarse al respecto.

Sorprende que el recientemente aprobado Plan Nacional de Desarrollo 20119-2024, solo tenga tres referencias a la VIVIENDA, siendo este uno de los temas principales de toda ciudad, de toda sociedad e incluso es uno de los sectores económicos más dinámicos por la cantidad de empleos indirectos que genera. Además al menos el 70% de la extensión de la mancha urbana lo representa la vivienda en sus diferentes modalidades y constituye una de las demandas más sentidas de la población, de manera particular en los estratos de menores ingreso, pues una vivienda digna, impacta en materia de salud, educación y relaciones familiares. A pesar de todo lo anterior, conviene reproducir aquí las únicas referencias a la VIVIENDA:

  1. La primera referencia es indirecta, pues al referirse al tema de los inmigrante se señala que: “El objetivo central de esta política… garantizarles a éstos los derechos al trabajo, la vivienda, la seguridad, la educación y la salud que el país les ha negado por décadas.”
  2. La segunda referencia, es a propósito del Programa Nacional de Reconstrucción y que “…está orientado a la atención de la población afectada por los sismos de septiembre de 2017 y febrero de 2018.”
  3. La tercera mención del tema en el Plan, refiere al Programa Desarrollo Urbano y Vivienda. a través del cual “..se mejorará la vivienda en ciudades fronterizas como en desarrollos turísticos, para aminorar el contraste entre zonas con hoteles de gran lujo, desarrollos urbanos exclusivos y colonias marginadas.”

Ni más, ni menos, esto…..es todo lo relacionado con la VIVIENDA. Si bien, no se espera en el Plan Nacional encontrar todo lo relacionado con su problemática, sorprende que no existan lineamientos generales a partir de los cuales se pretenda atender.

Según el Consejo Nacional de Evaluación 57.8 por ciento de los hogares se encuentran por debajo de la línea de pobreza por ingresos. falta de acceso a una VIVIENDA para los sectores de menores ingresos, en otras palabras 73.6 millones de mexicanos se encuentran excluidos del mercado formal de la VIVIENDA. Si bien existe todo un aparato gubernamental de organismo financiadores de casas, una realidad innegable es la autoproducción de la casa. los registros nacionales indican que la autoproducción representa 64.2% de la producción total de vivienda en el país, realidad que fue ignorada en el Plan, al  igual que muchos otros aspectos de la amplia problemática, que no se atienden y ni siquiera se mencionan.

Por lo anterior y ante la ausencia total de un posicionamiento entorno a lo que se deberá delinearse como la política de vivienda gubernamental, considero oportuno recordar los siete factores que la ONU identifica como básicos para que una vivienda pueda ser considerada adecuada:


Seguridad jurídica de la tenencia de la vivienda. Se refiere a que en cada forma propia, alquiler, prestamos, etc. deberá existir nivel de certeza jurídica de la posesión de la vivienda que garantice protección legal contra el desalojo forzoso, el  hostigamiento y otras posibles amenazas.


Disponibilidad de servicios. Refiere a los servicios para la satisfacción de necesidades básicas de salud, seguridad, comodidad y nutrición, es decir, disponibilidad de agua potable, instalaciones sanitarias adecuadas, energéticas para la cocción de alimentos, calefacción y alumbrado, conservación de alimentos, eliminación de residuos.

Asequibilidad. Se refiere a lo accesible de los créditos a la vivienda, pues se considera que los gastos económicos derivados de la vivienda no deberán dificultar la satisfacción de otras necesidades básicas.

Habitabilidad de la vivienda. Implica la existencia de elementos estructurales y de diseño que garanticen la protección de sus ocupantes ante las inclemencias del medio ambiente y las amenazas a la salud, así como la suficiencia del espacio.

Accesibilidad. Se entiende como tomar en consideración las necesidades específicas de los grupos desfavorecidos y marginados con la finalidad de atender su problemática particular y concederles cierta prioridad en el acceso a la vivienda.

Ubicación. La vivienda debe estar en un sitio que garantice el acceso, por cualquier vía, al empleo, servicios de salud y educativos, y no encontrase en zonas contaminadas o peligrosas que pongan en riesgo la salud de sus residentes.

Adecuación cultural. Apunta al respeto de la expresión de la identidad cultural y diversidad de los residentes en la construcción o modernización de la vivienda.

Si bien estos elementos son generales y muy ambiciosos, permiten con toda claridad establecer líneas de acción para múltiples proyectos y acciones tendientes a mejorar la calidad de vida de los mexicanos a través de un elemento culturalmente tan arraigado como la vivienda, pues va más allá de la simple protección y se convierte en el escenario de autorrealización personal y familiar además de sus valores patrimoniales inherentes aún bien raíz.