Una familia de Florida (Estados Unidos) se encontraba en un campo de golf se asustó sobremanera cuando un enorme caimán interrumpió el juego; de hecho, uno de los presentes se alteró tanto que arrojó su palo y huyó del lugar. Ese reptil, que portaba un gran pescado en la boca, no prestó mucha atención a los golfistas, sino que se lanzó al agua para disfrutar de su almuerzo.