Muchos amantes de los gatos enloquecen con la idea de poder tener en casa un ejemplar de los grandes y salvajes. Leones, jaguares, linces, panteras o pumas. Evidentemente, estos no son fácilmente adoptables, en primer lugar porque los cuidados que requieren son algo diferentes y específicos, y en segundo debido a que por ser fauna salvaje no los pueden encontrar en cualquier esquina.

Por eso, algunas personas cuando se encuentran con la oportunidad de adoptar un gran e imponente minino, de la forma legal y correcta, por supuesto, no lo piensan dos veces y se lanzan en la aventura, sin imaginarse el tamaño del reto al que están a punto de enfrentarse.

Claro está, también tiene su lado divertido, y el amor que recibes a cambio tiene un estilo muy particular. Tal es el caso de la historia de este enorme e imponente puma, que se comporta con sus padres adoptivos como si fuera un gatito malcriado.

Messi, Suárez y Neymar

La historia comienza con tres pequeños pumas nacidos en cautiverio, y nombrados en honor a las tres estrellas del fútbol, para celebrar que la cuidad rusa donde vinieron al mundo seria la anfitriona de cuatro partidos de la Copa del Mundo.

 

El pequeño enfermizo

Con apenas unos tres meses de edad, Messi fue vendido al zoológico de Saransk, pero al poco tiempo comenzó a presentar problemas de salud, lo cual resultaba un inconveniente para sus compradores, máhubo una pareja que encontró en esto una oportunidad.

La gran oportunidad

Mariya y Aleksandr Dmitriev conocieron a Messi cuando este contaba ya con ocho meses y decidieron que querían adoptarlo.

Una idea algo alocada

Por supuesto, hubo muchas cavilaciones al respecto de si era lo correcto tener un puma como mascota domestica. Pero al final la decisión estaba tomada.

Luego de conversar con los dueños del zoológico, lograron llegar a un acuerdo y compraron al pequeño Messi.

Pero, ¿cómo se siente vivir con un puma en casa? ¿Fue la decisión correcta? ¿Son felices los tres? Sus padres adoptivos nos darán la respuesta
Mariya, de 28 años, nos cuenta; “Tuvimos tres días pensando mucho sobre si era moral y de sentido común tener y mantener un puma”
“Pero nada podría cambiar nuestro intenso deseo”

“Así que fuimos al zoológico y comenzamos las negociaciones para comprar a Messi. Nos sorprendimos cuando estuvieron de acuerdo”
Ella continúa diciendo que su esposo Aleksandr, de 38 años “Siempre pensó tener un gato grande, como un lince, nunca un puma”
“Es difícil de explicar, pero creemos que tener este puma es parte de nuestro destino “

Desde luego, cuidar de Messi ha sido todo un reto para ellos, además del hecho de que se trata de un animal salvaje, él necesitaba de atención veterinaria.
“Estaba muy débil y exigía mucha atención”, comentó Mariya, quien cuenta que la pareja ha cuidado de él con afán para que recupere la salud.
A pesar de ello, Messi aún está un tercio por debajo del promedio del tamaño de un puma Pero eso no es todo. El puma requiere cuidados especiales, adicionales a los que un gato doméstico común requeriría Por ejemplo, Messi requiere mucho ejercicio, por lo que le compraron un arnés especial para llevarlo a caminar. Aleksandr comenta que “Empezamos a llevarlo a pasear, paso a paso ya que el animal no había estado muy activo antes”

“Pero ahora caminamos dos veces al día, como se supone que debe ser. No es muy diferente de tener un perro en este sentido ” pero su entrenamiento no ha sido tan simple, de hecho la pareja tuvo que encontrar una escuela para perros que les ayudara a educarlo afortunadamente, ahora Messi reconoce cerca de 10 comandos diferentes, lo que les ayuda a llevar mejor las cosas. La pareja vive en un apartamento pequeño, pero han hecho lo posible porque Messi se sienta cómodo por ejemplo, convirtieron un pasillo en una guarida perfecta, han puesto paredes de bambú y hasta le consiguieron un tronco y un agujero para ocultarse por supuesto, varios grupos activistas de los derechos de los animales reclaman que Messi pertenece a una reserva natural pero los Dmitrievs creen que el puma no sobreviviría en un medio salvaje ya que nunca ha estado en contacto con uno mientras tanto, algunas personas recalcan los peligros de tener un animal salvaje en un hogar a lo que Mariya responde, “Por supuesto que es bastante peligroso tener un gato tan grande en casa, pero Messi es un animal especial” Aleksandr, por su parte sostiene que “Es solo un gato común, pero grande. Él tiene todos los hábitos de un minino” Y agrega, “Nos demostró con su comportamiento que es un miembro pleno de nuestra familia y de que no nos haría daño, solo un par de travesuras”  “Es muy cariñoso y le gusta que lo acaricien. Se lleva muy bien con la gente “
Desde luego, no podía faltar la cuenta de Instagram donde esta familia documenta la aventura de tener un puma en casa. ¡Síguelos en l_am_puma!