Atlanta, Georgia, EUA., a 3 de febrero de 2019.- Los Patriotas de Nueva Inglaterra hicieron historia, y es que en un partido a sangre y sudor; a fracturas y tlaqueadas; a empuje y fuerza y sobre todo, determinación;  los dirigidos por Tom Brady, ganaron el Súper Bowl 53, en Atlanta, ante unos Carneros que dieron su mejor esfuerzo, pero que pagaron su novatez.

Brady contra Goff, se antojaba un partido con más puntos, pero de manera sorpresiva, llegaban a tercer cuarto sin un touch down anotado, con un impecable lucimiento de ambas defensivas, que dejaban sin armas y sin aliento a las ofensivas respectivas.

Goff, batallando, Brady, sin lucir como acostumbraba, hasta que llegó el momento definitivo y definitorio, la jugada en el 4to cuarto, que significaría la anotación de los Pats, toda obra del magistral brazo del ahora legendario Tom Brady.

Faltaban 7 minutos en el reloj y después de una ofensiva, completamente obra de Brady, finalmente llegaba la primera y única anotación de 7 puntos para los Patriotas, vía Sony Michel, de ese acierto de Nueva Inglaterra, no se levantarían los Rams.

Después de eso, la presión, el sudor, el nerviosismo y la falla de Goff, al tener una intercepción que prácticamente los crucificaba.

 Finalmente, los Pats, ganaron merecidamente otro SB para felicidad y dusfrute de millones de aficionados en todo el planeta y para decepción de otros tantos que observan a un equipo épico e histórico, en honor a la verdad.

Así que Brady, con seis triunfos en nueve finales, agrandó su leyenda como el jugador con más títulos, mientras que los Pats empataron el récord de equipo, igualando a los Pittsburgh Steelers.

Redacción de Víctor Americano

Fotografía y videos de la cuenta de twitter de la NFL