Tailandia parece haber encontrado una manera muy efectiva para seguir la lucha contra la deforestación. A comparación de otros métodos, este es sencillo, rápido y eficaz.

En los últimos meses, el país asiático ha utilizado algunos aviones militares para bombardear sus bosques, pero en este caso no fue un bombardeo destructivo. Han utilizado bombas de semillas, las cuales fueron creadas para intentar recuperar las zonas deforestadas.

Desde el gobierno de Tailandia, piensan seguir con este proyecto piloto durante los siguientes 5 años, los cuales serán minuciosamente estudiados y controlados desde el aire. Se estima que para principios del año 2020 ya empiecen a aparecer los resultados positivos.

El primer bombardeo de semillas fue en la región de Phitsanulok, en la cual sobrevolaron una gran cantidad de aviones abarcando más de 800 hectáreas boscosas. Estas «bombas de semillas» están completamente preparadas para llegar a convertirse en gigantes árboles.

Un Japonés llamado Fukuoka fue el autor de esta maravillosa idea, la cual se ha perfeccionando con el paso de los años y a día de hoy le está devolviendo a la naturaleza todo lo que le hemos quitado. Con este método se estima que se planten casi 1 millón de árboles al día.

Las bombas están hechas con semillas de árboles locales, junto con una mezcla de arcilla, tierra y compost, lo cual facilita la germinación de las mismas. Sin dudas es una idea magnifica y que muchos países que sufren la deforestación deberían implementar.

La gran iniciativa fue anunciada hace algunos años atrás, y totalmente planificada para proteger los bosques noruegos.

Lo novedoso es que ahora también se aplicará entre otros países del mundo y a relaciones comerciales entre empresas de Noruega.

Con información de: Ilusión Viajera

Por: Nacho Velardi