Ciudad de México, a 14 de marzo de 2018.- Senadores del PRI, encabezados por su coordinador Emilio Gamboa, realizaron un recorrido por las obras del Nuevo Aeropuerto  Internacional de México, para constatar los avances de este importante proyecto, cuya primera etapa será puesta en operación en el 2020 y en el que trabajan 292 empresas nacionales e internacionales y ahí dijo que estas obras no se van a suspender ni reasignar contratos, porque el próximo Presidente de México será José Antonio Meade.

Acompañados por el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, y del director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, Federico Patiño, visitaron la zona de los trabajos donde se lleva a cabo la cimentación de lo que será el edificio terminal, que tendrá una superficie de 743 mil metros cuadrados y que la convertirá en una de las más grandes del mundo.

El senador Gamboa Patrón destacó, en rueda de prensa, la trascendencia de esta obra, que será un gran polo de desarrollo y progreso, no sólo para esta zona del Estado de México, sino de todo el país, ya que generará 450 mil empleos.

Expresó su certeza de que el proyecto no se va a suspender porque el candidato del PRI, José Antonio Meade, será el próximo Presidente de México, y sostuvo que desde que fue titular de la SCT se vio la posibilidad de construir el aeropuerto en Santa Lucía, pero los flujos aéreos no dan.

Puntualizó que no son ocurrencias, “si cierro o no cierro, porque voy a ahorrar”; que no piense que va a ganar, sentenció en alusión a Andrés Manuel López Obrador, al manifestar que Meade Kuribreña tiene la visión y ha tomado decisiones de fondo para que este país siga progresando.

Resaltó algunas de las principales obras del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, como el tren México-Toluca, más infraestructura carretera, nuevas presas y un mayor crecimiento en comparación con otros países, toda vez que el Presidente Peña ha llevado por muy buen sendero el desarrollo del país.

En su intervención, Ruiz Esparza subrayó que será difícil que un aeropuerto internacional operara en Santa Lucía, salvo que lo que se quisiera es que se retirara la base aérea de seguridad nacional más importante de México, que implicaría una inversión mucho más grande para instalarla en otro sitio.

Agregó que esta obra no tiene colores partidistas y dejó en claro que, de llegarse a suspender, implicaría pérdida de confianza en el país, y se tendría que hacer frente a los créditos de esta propia obra que no tiene garantía del Gobierno federal, porque no es deuda pública.