Morelia, Michoacán, México.- La tradición de preparar y vender gaspachos en la ciudad de Morelia, en el estado de Michoacán, data desde el año de 1887, por lo que durante más de un siglo los gaspachos (¿o gazpachos?) de esta región han forjado una tradición que los coloca como platillo típico del centro de la ciudad. Una combinación de frescura frutal, fuerte sabor del queso y algo de picante dan los matices de su sabor.

El nombre de gazpacho tiene un origen de la península, refiriéndose a una sopa fría hecha con jitomate, cebolla, pepino y aceite de oliva. En Morelia se adoptó el nombre, quizás, por lo refrescante de la preparación, solo que le quitaron la “z” y quedó en “gaspacho”.

La preparación típica consta de fruta picada, principalmente jícama, mango y piña, depende del gusto, se le puede agregar pepino y sandía; suele condimentarse con jugo de limón y naranja y, además, se puede agregar queso añejo, cebolla picada y chile en polvo, lo que da un acento fuerte al platillo. .

A diferencia de la sopa andaluza, que actualmente suele licuar todos sus ingredientes en la preparación, los gazpachos morelianos se componen de fruta picada.

LA HISTORIA

El Güero (el de gaspachos la Merced), comenzó a vender fruta al lado de su padre, don Ismael Tinoco, quien le enseñó a vender fruta picada, fue así que en 1970, él comenzó a preparar rebanadas de jícama con cebolla, queso, sal, limón y chile, fruta en trozos, coctel de fruta, rebanadas de otras frutas… Cuando llegó una señora y le dijo al Güero si le podía picar la fruta más finamente porque tenía flojera de masticarla (pareciera broma, pero es la realidad); entonces el Güero así lo hizo, aunque en un principio era pura jícama y a él le molestaba que llegara la señora a pedirle “su fruta picadita”, puesto que para él era más trabajo, la gente comenzó a ver cómo preparaba la fruta y la empezaban a pedir igual, y fue así como comenzó la preparación de la fruta picada, pero el nombre no se lo dio el Güero, sino un turista que llegó a comprar y le encontró relación a esta mezcla, con la sopa fría de Andalucía llamada gazpacho, por lo que a la variante moreliana se le bautizó así como GASPACHO (con ‘s’).

Primero jícama, después se le agregó piña, con sal, limón, chile, queso… y luego se le aumentó el jugo de naranja, el mango, y actualmente, el gaspacho moreliano es una combinación de frutas al gusto de cada cliente.

Disfruta esta combinación de sabores, un tanto rara cuando la ves por primera vez, pero sin duda, una explosión de sabor para tu paladar que acompañada de la tranquilidad y la belleza de las construcciones en cantera de Morelia, harán de tus tardes algo único.

El tradicional o incluso uno de sandía o papaya, con naranja, queso, limón y sal, siempre serán tu mejor mezcla, no te pierdas de experimentar en sabores, porque por extraño que parezca, el queso es hecho exclusivamente para los gaspachos, ni muy salado ni muy seco, porque no se puede utilizar cualquier queso, este es ranchero traído desde San José de Gracia, traído sólo para complacer el paladar más exigente.

La necesidad de trabajar dio cabida a este saludable y rico platillo que distingue a Morelia internacionalmente, la constancia de levantarse a diario a las 4:00 de la mañana para ir al mercado a comprar la fruta fresca, el esforzarse por brindar un mejor servicio, antes en un carrito afuera del Templo de la Merced alrededor de 30 años, ahora en su local establecido, así es como el Güero y su familia está a disposición de quien quiera endulzar su día con un verdadero gaspacho hecho a tu gusto.

Saber que Morelia es conocida en su gastronomía, más allá de los ates y las corundas, el saber que ahora “los gaspachos” tienen su canción, tener productos de primera calidad y una experiencia inigualable a tu paladar, es lo que sin lugar a dudas, respalda el trabajo y el posicionamiento de los “Gaspachos el Güero de la Merced”.

Información de www.silabario.com.mx y www.blogmiapp.com y redacción