(El Mundo) Febrero de 2019.- Todo está listo para el partido de fútbol americano más esperado del año, el Super Bowl LIII que disputarán mañana en Atlanta, Georgia, los Patriots de Nueva Inglaterra y los Rams de Los Ángeles; en México se transmitirá a las 17:30 por todas las televisoras deportivas habidas y por haber.

La fiesta deportiva incluirá el esperado espectáculo de medio tiempo que este año lo brindará la banda que lidera el cantante Adam Levine, Maroon 5.

La ocasión previa que los Rams actuaron en un Super Bowl, el oponente fue Nueva Inglaterra pero las cosas no le salieron muy bien al entonces equipo de St. Louis.

Los Patriots pasaron a tener como rutina hacer acto de presencia en el partido por el campeonato de la NFL, éste es el octavo que disputan desde aquella victoria de 2002.

Los Angeles Rams cuentan con un mariscal de campo de 24 años y un entrenador prodigio de 33 que tendrán enfrente, en el Super Bowl el domingo, a los New England Patriots de los legendarios Tom Brady y Bill Belichick en un duelo de generaciones por el título de la NFL.

Cuando Bill Belichick levantaba su primera Super Bowl en febrero de 2002, Sean McVay era el quarterback del equipo… de su colegio.

El primero es considerado a sus 66 años como uno de los mejores entrenadores de la historia de la NFL y del deporte americano con cinco títulos a los mandos del cuadro de Nueva Inglaterra.

Mientras, el segundo ha batido todos los récords de precocidad: con 30 se convirtió por sorpresa en el entrenador jefe de los Rams; con 31 fue elegido mejor técnico de la competición y, ahora, con 33 recién cumplidos, está ante el encuentro más importante de su fulgurante carrera.

Belichick, ataviado siempre con su tradicional sudadera con capucha y adepto a una disciplina de hierro, cree que los títulos se ganan primero desde la defensa. Por el contrario, su homólogo, con una barba estudiada de tres días, ha sorprendido a la NFL con sus genialidades en ataque.

A pesar de la diferencia de edad (27 años) y de experiencia (24 temporadas uno, dos el otro), Belichick y McVay también tienen muchas cosas en común, empezando por su obsesión por su deporte.

Brady contra Goff:

Jared Goff tenía siete años cuando Tom Brady sostuvo por primera vez el trofeo Vince Lombardi como campeón del Super Bowl.

El quarterback de los Rams, de 24, estaba predestinado a brillar desde la adolescencia como así lo demuestra el hecho de que fuera elegido en la primera posición del draft de 2016. Por su parte, Brady estuvo a punto de quedarse afuera al escuchar su nombre en la 199ª posición, en la sexta ronda, en el 2000.


Eso, sin embargo, no le impidió convertirse en “The Greatest”, el mejor mariscal de campo de todos los tiempos con cinco victorias en el Super Bowl y una pléyade de récords y gestas, como su increíble remontada en la final de 2017 contra Atlanta después de ir perdiendo 3-28.

Goff, cuya sangre fría y aplomo asombran a compañeros y entrenadores, es un reconocido admirador del palmarés y la longevidad de su rival.

“Tengo 24 años y tres temporadas detrás de mí y ya lo siento. Jugar a su nivel durante tanto tiempo es increíble. Cada temporada decimos que es el final y, cada vez, realiza campañas extraordinarias”, subraya el de los Rams.

Y aún queda tiempo para que diga adiós: a sus 41 años, Brady, marido de la supermodelo brasileña Gisele Bündchen, no piensa todavía en la retirada.

Con información de www.elmundo.sv

Fotografías tomadas de twitter de @Patriots y @RamsNFL