La gastronomía de México es tan grande como grande es su cultura y sus pueblos. La sopa tarasca, originaria de la Meseta Purépecha en Michoacán, es una sopa de sabor inconfundible, rica en nutrientes y muy económica.

El origen de la sopa tarasca viene de la sopa purépecha, a la cual se le agregó posteriormente el jitomate y el chile pasilla. Actualmente es uno de los platillos mexicanos que se sirven en cada hogar de nuestro país.

Notarás, que la receta de sopa tarasca es muy parecida a la receta de sopa de tortilla, la diferencia en el sabor y la consistencia es gracias a los frijoles y al delicioso sabor del epazote.

Ingredientes:

  • – 2 tazas de frijoles bayos
  • – 4 jitomates
  • – 1 ajo
  • – ½ cebolla blanca
  • – 1 cucharadita de sal
  • – 1 cucharada de caldo de pollo en polvo
  • – 1 cucharada de aceite
  • – 3 chiles pasilla
  • – 1 queso de aro
  • – 1 taza de crema ácida
  • – 6 tortillas de maiz
  • – 1 rama de epazote

Preparación:

1. En una cacerola con agua hirviendo, pon a cocer los frijoles como acostumbras hacerlo. En lo personal, me gusta añadirle 1 ajo sin pelar, ½ cebolla y sal.

2. En un comal asa el ajo, la cebolla y el jitomate. Una vez asados, colócalos en la licuadora, agrega el consomé y un poco del caldo resultante de los frijoles y procesa.

3. A continuación, coloca la mezcla en una cacerola caliente con un poco de aceite, muele los frijoles con el epazote, y agrégalo a la mezcla de jitomate.

4. Corta en tiras finas las tortillas y los chiles pasilla.

5. En una sartén con aceite caliente, fríe primero las tortillas y después los chiles.

6. Para servir, coloca una porción de la sopa tarasca en un plato hondo, decora con las tortillas, los chiles, el queso de aro espolvoreado y la crema. Unas rebanadas de aguacate le añadirán color y sabor a este delicioso platillo típico de México.

Recuerda que es recomendable incluir los frijoles en tu alimentación y la de tu familia, al menos 2 veces por semana, ya que son una rica fuente de proteína, superando a la carne roja, el queso o la leche, además de proporcionar una importante cantidad de fibra y minerales como el hierro, fósforo y calcio. Además, los frijoles tienen un bajo contenido en grasa, y no contienen colesterol.

Es importante saber, que la proteína vegetal que aportan los frijoles, es una proteína de baja calidad, por lo que, para obtener una proteína de alta calidad, es necesario combinarlos con cereales como el maíz, el trigo o el arroz.

Dicho esto, buen provecho!