Por Víctor Americano/@americanovictor

Hoy en día es sumamente importante opinar sobre las acciones que implementan nuestros gobernantes. La libertad de expresión fundamentada y con argumentos, es una de las armas pacíficas más valiosas para evitar que la clase política haga lo que le de la gana, incluso para evitar que caigan en las infames tentaciones de la corrupción, que han quebrado las arcas de tantas entidades federativas, entre ellos, Michoacán.

Sin embargo lo que afecta sin duda alguna, es la polarización de la ciudadanía, son los extremos; es la defensa a ultranza y sin argumentos de cualquiera de las acciones y posturas de la clase política en general. De verdad no puedo dar crédito la cantidad de opiniones diversas que se generaron sobre el tema del Aeropuerto, por ejemplo, tras la controvertida consulta ciudadana.

Y me refiero en general a los debates en medios de comunicación y en las redes sociales, donde una buena parte, afortunadamente, opinaba con sustento, con argumentos, incluso con una crítica constructiva para tratar de convencer a los demás. Pero la mayoría se centró en descalificaciones, insultos, descrédito y hasta amenazas.

Sería bueno tener presentes que los alcaldes y legisladores, duran tres años en el poder, los senadores y el presidente de México, duran seis años en su encargo, y nosotros los ciudadanos, aquí seguimos, al pie del cañón, trabajando a diario por el sustento cotidiano, así que la verdad no vale la pena discutir en vano, incluso hasta enemistarse con familiares y amigos por un político o por un partido, caray, eso no se justifica por nada del mundo.

El álgido debate en redes

En twitter por ejemplo, podemos encontrar posturas tan extremas como, “No compares, todavía no empieza el nuevo gobierno y ya empiezo a extrañar a @EPN y a @FelipeCalderon”, posteado por la usuaria @LuzMariaChavez1, en franca crítica a AMLO; hasta el que dice “Viejón es usted un chingón!! Nunca vi tanto temor de las ratas a un solo hombre. Tiemblen!!! Jajaja”, publicado por el usuario @RaulBuenda2, en defensa del tabasqueño.

AMLO es el Presidente Electo

Eso es lo grave del tema, los mexicanos no deberíamos dividirnos de tal manera, ¡las elecciones ya pasaron!, ya ganó Andrés Manuel López Obrador, y a partir de 1 de diciembre, será el Presidente de todos los mexicanos, y no solo de los 30 millones que confiaron en su proyecto de Nación. Luego entonces, ahora es nuestro deber estar vigilantes de que las cosas caminen a favor de la sociedad; hay que unir, no dividir, hay que participar, para exigir resultados favorables, para pedir hasta el cansancio, la aplicación de políticas públicas eficientes y con resultados tangibles para la ciudadanía.

Sin embargo, vemos que de manera irresponsable, muchas veces son los propios presidentes de partidos políticos, diputados, senadores, gobernantes, etc., los que increpan, los que dividen y encienden las redes sociales y a las álgidas críticas sin sentido, con sus posturas y ataques mediáticos.

La Conago el contrapeso natural para AMLO

Y es que en un país como el nuestro, siempre debe haber equilibrios, no es sano que haya un poder absoluto como cuando gobernaba el PRI de los 70´s por decirlo de alguna manera. El presidencialismo, el centralismo y el que las decisiones sean tomadas por una sola persona, no es democracia. Hay que recordar que la mesa debe tener cuatro “patas” para que no se derrumbe, los poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial serían tres, y la cuarta, sería la sociedad mexicana, así, tal cual.

Por eso, al darnos cuenta que AMLO cuenta con mayoría en el Congreso de la Unión, y que puede impulsar muchas iniciativas para aterrizar su proyecto de Nación, resulta que el contrapeso natural del gobierno federal, podría ser la Conferencia Nacional de Gobernadores, en la cual por cierto, Silvano Aureoles Conejo, preside las comisiones para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales y la de Seguridad y Justicia. No es ir en contra de todo lo que implemente AMLO, pero si analizar de manera seria y sin sesgos, que es lo que conviene a México y que es lo que solo generaría retrasos.

Gobernadores, ¡no le saquen!

Los ejecutivos estatales, deben de fijar postura sin miedo, ellos también ganaron en las urnas, ellos también cuentan con un cargo de elección popular; por eso, sin confrontaciones, deben de llegar a los acuerdos con el próximo gobierno de López Obrador, a favor de sus gobernados, porque ni el ejecutivo federal, ni los estatales, ni los legisladores y alcaldes, nos hacen un favor en sus encargos, por el contrario, se les dio la confianza con el voto y es SU obligación dar resultados a la brevedad, no estamos para experimentar ni para seguir enrolando a la clase política entre la lista de los más millonarios de Forbes.

Un país rico, repleto de pobreza

Es cierto que es una vergüenza que el dinero se concentre en unas cuantas familias en México, pero eso es lo que hacen los empresarios, emprender negocios que les reditúen ganancias y nuestro sistema de gobierno se los ha permitido; pero lo más vergonzoso es el tráfico de influencias, funcionarios que venden su alma al diablo con tal de enriquecerse y ceden ante empresarios voraces y sin escrúpulos que buscan avanzar, sin importar hacerlo pisoteando a los demás.

Que bien nos caería un código de ética en el quehacer cotidiano, que se aplique no solo en el ámbito periodístico, sino en la función pública, empresarial y ciudadana. ¡Ah ya existe verdad! Se les llama “Leyes”, solo falta que de verdad se apliquen de manera pareja.