El caso fue publicado en la revista inglesa The Lancet y expone como un grupo de médicos e investigadores brasileños, al mando de Daniel Ejzenberg lograron implantar el útero de una persona fallecida a una mujer de 32 años y así lograr que esta pudiera concebir un bebé.

Este procedimiento médico había sido intentado en Estados Unidos, República Checa y en Turquía, en los tres casos con resultados negativos. Dani Ejzenberg, médico del hospital de la Universidad de Sao Paulo, menciona que, el útero de una mujer fallecida fue transplantado a otra mujer de 32 años, la cual dio a luz, por cesárea y a las 35 semanas de gestación a una niña de 2,55 kilogramos.

Foto: Telemundo.

Según el reporte de The Lancet, caso podría significar un antes y un después en el mundo del transplante de órganos, sin embargo, Ejzenberg menciona que la técnica de transplante de útero aún no es lo suficientemente precisa para que se realice de manera libre en los hospitales. La norma actual para que un útero pueda ser transplantado es que este provenga de un familiar vivo que esté dispuesto a donarlo; sin embargo, con este nuevo caso, la posibilidad de que se puedan transplantar úteros de personas fallecidas es ahora posible.