El Derecho a la Ciudad

MICHOACÁN MÁS ALLÁ DEL 2025

Salvador García Espinosa

De acuerdo con los datos dados a conocer recientemente por el INEGI, el número de habitantes en México pasó de 126 millones 014 mil 024 habitantes en 2020 a 130 millones 911 mil 314 habitantes en 2025. Si bien se puede considerar que hubo tan sólo unincremento marginal de apenas 3.9% en este periodo, y que permiten hablar de una clara desaceleración demográfica. Para el caso de Michoacán su población pasó de 4 millones 748 mil 846 habitantes en 2020, a 4 millones 889 mil 574. 

Aunque Michoacán creció de forma global a un ritmo del 0.5% anual, en el ámbito municipal presenta marcadas diferencias. El incremento poblacional de la entidad se puede atribuir en gran medida al que presentó Morelia, que fue el de mayor crecimiento con un incremento del 8.5% entre 2020 y 2025. Los municipios de Tarímbaro y Charo que, al formar parte de la zona metropolitana de la capital, absorbieron gran parte de la expansión urbana y por lo tanto incrementaron significativamente su número de habitantes habituales.En el caso de Uruapan se mantuvo una tendencia al alza impulsada principalmente por la sólida actividad económica y agrícola de la producción de aguacate. Por último, el municipio de Lázaro Cárdenas, el desarrollo de la actividad industrial del sector portuario permite explicar su incremento poblacional. 

En contraste, existen marcadas diferencias, con aquellos municipios de corte rural, agrícola 

como Chinicuila, Áporo y Zináparo, que son de los municipios menos poblados del estado, con constantes disminuciones en sus estimaciones debido a la falta de oportunidades económicas y los altos flujos migratorios.

Mención especial merecen los municipios de Aguililla, Tepalcatepec, Buenavista, Coalcomán y Apatzingán en la Región de la Tierra Caliente, donde se reportaron pérdidas de habitantes habituales, atribuibles a la inseguridad. Por primera vez, el INEGI midió la dinámica de desplazamiento forzado por inseguridad y los resultados ubican a Michoacán entre los estados con mayor impacto en donde 2.0% de los hogares michoacanos reportaron que al menos uno de sus integrantes tuvo que abandonar su lugar de residencia habitual debido a la delincuencia o la violencia entre 2020 y 2025.

Una característica de la entidad es la emigración al vecino país del norte, tan sólo en el quinquenio en cuestión, más de 85 mil michoacanos emigraron al extranjero. Los municipios que tradicionalmente han presentado altos índices de expulsión migratoria como Purépero, Penjamillo, Angamacutiro y Churintzio mantienen una disminución de sus habitantes, principalmente de su población joven. 

Hay que señalar que, en la mayoría de los municipios, sobre todo en localidades urbanas la población se ha estabilizado, se observará una ligera disminución en el futuro inmediato a causa de la baja en las tasas de fecundidad y la dinámica de migración tanto interna hacia Morelia como externa a otras entidades como Querétaro, Guadalajara, CDMX y Nuevo León; así como la internacional hacia los Estados Unidos. 

De forma general, la población en Michoacán envejece y se concentra en las ciudades. El informe del INEGI destaca que la población michoacana está en un proceso de envejecimiento, ya que la edad mediana de sus habitantes cambió de 28 años en 2020, a 31 años para el 2025. Siete de cada 10 michoacanos viven en una ciudad y todo indica que esta tendencia se acentuará, entre 2020 y 2025 las localidades menores a 2,500 habitantes consideradas como rurales disminuyeron, mientras que la cantidad de localidades mayores a 2,500 habitantes aumentaron. 

Así que el primer contraste es considerar a Michoacán como una entidad urbana, de hecho, la población económicamente activa empleada en la agricultura, pesca, caza e industria forestal disminuyó en 1.5%; mientras que el sector terciario que agrupa servicios y comercio presentó entre 2020 y 2025 un incremento de casi 2%.

Michoacán enfrenta grandes retos en el futuro inmediato, desde cualquier perspectiva, los cambios demográficos de una entidad condicionan su desarrollo y de ahí la relevancia de incorporar la resiliencia demográfica entendida como la capacidad institucional para anticiparse, adaptarse y responder al cambio en la población para garantizar el desarrollo que conlleve a elevar la calidad de vida de los habitantes de la entidad.