Por Víctor Americano/@americanovictor

 Alguien “picó” el poliducto en Tlahuelilpan, estado de Hidalgo, la lucha en contra del robo de combustible no es una tarea fácil, empezaron a salir chorros de combustible, se corrió la voz… hay quien dice que decenas, luego cientos de pobladores empezaron a llegar, con los recipientes que encontraron a su paso, cubetas, garrafones, bidones y hasta jícaras, para obtener el combustible, la gran mayoría de ellos, no se dedicaban precisamente al huachicoleo, pero si se encontraban realizando un acto eminentemente ilegal, el robo de combustible.

Hace su arribo el ejército mexicano y la policía federal para acordonar la zona y tratar de dispersar a la gente, simplemente no pudieron; se contabilizaron de manera extraoficial hasta 800 personas en el lugar; algunos agarran palos y empiezan a agredir a los militares para que los dejen seguir robando el combustible, hay videos de ello, los soldados se repliegan, tienen órdenes directas de no reprimir a los comuneros, y se retiran a una distancia, que les permite observar la situación.

En más videos que incluso se hicieron virales en las redes sociales, se pueden ver a los ciudadanos, hombres, mujeres, adolescentes y hasta niños, empaparse de combustible, reír y hasta jugar entre ellos, justo arriba del lugar donde picaron el ducto, minutos despu gente, simplemente no pudieron; combustible no es una tarea fa jugar entre ellos, justo arriba del lugar donde picaron el ductoés, la tragedia toma dimensiones descomunales.

Incluso hay una grabación donde un policía federal se dirige a la muchedumbre y les comenta lo siguiente: “Hey señores, aléjense, les va hacer daño respirar eso, esa madre es peligrosa”, “hay que sacarlos de aquí, esto es peligroso”, comentaba con sus compañeros; nadie hizo caso.

La explosión

Sobreviene la explosión, todo documentado en diversos videos, ¿alguna chispa, algún cigarro?, ¿fue accidental?… ¿intencional? Las causas las investiga el nuevo Fiscal General de la República, Alejandro Getrz Manero, quien se estrenó en el cargo con el caso Tlahuelilpan y tiene la obligación de investigar a fondo y dar a conocer toda la información. Gente corriendo, completamente incendiada, ¡ayúdenme, me muero!, gritan algunos, ¡revuélcate en el lodo!, le responden algunos de los presentes en la tragedia. Gritos aterradores, inolvidable de personas que o fallecieron o quedaron heridas de gravedad por las quemaduras.

La polémica

Y mientras todo esto sucedía, mientras las autoridades confirmaban 79 fallecidos por las explosiones, la polarización y la polémica llegaba a las redes sociales y a las diversas posturas de la clase política. Y con todo el respeto a las personas que perdieron la vida y a sus familiares, por lo delicado del tema, aquí abordaré las diversas posturas que han proliferado en la opinión pública, respecto a este tema.

Una de estas, es que lo que originó la tragedia, fue la falta de conciencia de los propios pobladores, que se arriesgaron mucho y que además estaban cometiendo un ilícito. “Por querer conseguir gasolina de esa manera, muchos encontraron la muerte”, se comentó una y otra vez en las redes.

Otra postura es que los verdaderos culpables, son los delincuentes que perforaron el ducto; huachicoleros que siguen haciendo de las suyas y que con sus ilegales acciones, ahora provocaron una de las tragedias más terribles dentro de la lucha contra el robo de combustible.

Otra polémica opinión, es la que encabeza el propio ex presidente Vicente Fox y que muchos comparten en las redes, y es culpar al propio presidente. Fox Quesada incluso llamó “Rey del Huachicol” a Andrés Manuel López Obrador, enlistando los daños de su estrategia, entre los que, según sus cifras, suman 16 mil millones de pérdidas tan solo en Guanajuato, dos muertos y cuatro soldados secuestrados en Tula, Hidalgo, y el persistente desabasto de gasolina. Vicente Fox adujó la tragedia de Hidalgo a la “desesperación” y exigió respuestas al actual gobierno que, reiteró, no planeó bien la estrategia contra el robo de combustible.

Yo siempre he dicho que todo tiene un origen, y en este caso, el problema de los fallecidos, las afectaciones millonarias y la corrupción que permeó hasta los más altos niveles, es el robo de combustible, el huachicoleo, pero no ese robo hormiga, sino todo en su conjunto, hasta los rateros de cuello blanco que solaparon durante años este ilícito negocio.

Del robo, tal fichas de dominó, hubieron varias reacciones; hay que dar con quienes picaron el ducto, de ahí, se generó todo lo demás. Hoy más que nunca es necesario utilizar las leyes que nos rigen para investigar a fondo y meter a la cárcel a los huachicoleros de “cuello blanco”.