Morelia, Michoacán, a 24 de agosto de 2018.- Los sitios arqueológicos del Estado son extraordinarios y dan cuenta de los asentamientos de culturas prehispánicas con que se cuenta, destacó la secretaria de Turismo Estatal, Claudia Chávez López, al referirse a ese rincón de Michoacán que está nominado entre 80 pueblos de México para recibir el título de Pueblo Mágico.

La funcionaria recordó que en Tingambato se encuentra la majestuosa pirámide de la Luna, que se asocia a la cultura teotihuacana y data del primer milenio de nuestra era, anterior a la tarasca que dominó la región antes de la llegada de los españoles, y que es precisamente por la riqueza histórica que encierra.

Claudia Chávez López agregó que el Centro Ceremonial está distribuido en dos partes: al llegar al yacimiento se encuentran restos de lo que fueron las habitaciones de la clase dirigente, un antiguo palacio cerca de la plaza principal, este espacio está delimitado por bases de pirámides con escaleras a los cuatro costados, y en el centro hay una pequeña construcción, que sería un altar para la celebración de ceremonias; La pirámide oriental, la pirámide de la luna, es majestuosa, ponderó.

La responsable de la política turística del Estado aseguró que, el sitio arqueológico de Tingambato, es uno de gran valor histórico ya que en sus construcciones se puede encontrar la influencia de la arquitectura teotihuacana, por lo que supone que el sitio fue habitado antes del surgimiento de la cultura tarasca, del año 600 al 900 D.C.

En el lugar se puede apreciar un juego de pelota en desnivel, ruinas de diversas habitaciones y plazas, restos de un acueducto y una pirámide de siete niveles con base cuadrada.

Finalmente, Chávez López señaló que Tingambato tiene una extraordinaria cultura y atractivos turísticos dignos de ser conocidos, descubiertos o redescubiertos por propios y extraños, cuenta con un templo edificado por los frailes agustinos a finales del siglo XVII, el templo está dedicado a Santiago Apóstol quien es el santo patrón de la localidad. Cada año, se celebra la fiesta patronal con música, baile y deliciosa comida que es elaborada por las familias de la región.