Gobierno de AMLO anuncia inversión de 30 millones de dólares para El Salvador

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El presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó con el presidente  
Nayib Bukele el inicio de ‘Sembrando Vida’ para El Salvador como parte  
de la implementación del Plan de Desarrollo para la Migración.

En Tapachula, Chiapas, informó que se cultivarán 50 mil hectáreas de  
árboles frutales y maderables para generar 20 mil empleos permanentes  
en ese país. Esta estrategia, se replicará en Honduras y Guatemala con  
lo que, dijo, “seremos ejemplo a nivel mundial”.

Explicó que la propuesta de México para hacer frente al fenómeno  
migratorio es generar bienestar en los países de Centroamérica a  
partir de oportunidades de trabajo para arraigar a los pueblos a sus  
comunidades y que no tengan que ir a buscarse la vida en otros países.

“La mejor manera de enfrentar el fenómeno migratorio es atendiendo las  
causas y no solo con medidas coercitivas (…) Tenemos que ver al  
migrante como un ser humano que va en busca de bienestar, que va a  
buscarse la vida a otras partes, arriesgándolo todo por algo que  
mitigue su hambre y su pobreza. Y tenemos que ser muy solidarios”,  
remarcó.

Los cancilleres y presidentes de ambas naciones firmaron la Carta de  
Intención en Materia de Cooperación Bilateral en la que se comprometen  
a realizar esfuerzos conjuntos a través de proyectos de cooperación  
para el desarrollo.

‘Sembrando Vida’, destacó el jefe del Ejecutivo, es uno de los  
programas más importantes del Gobierno de México y tiene un efecto  
multiplicador, ya que además de dar trabajo, permite mejorar el  
ambiente y reforestar.

En Chiapas, por ejemplo, 80 mil campesinos trabajan con un pago de 5  
mil pesos mensuales para sembrar 200 mil hectáreas a las que se  
sumarán 200 mil en Campeche y Tabasco. Entre los cultivos que destacan  
en este programa se encuentra el maíz, café, cacao, cedro, caoba,  
entre otros.

“Tenemos todo lo que se necesita: tierra, agua y el conocimiento. El  
campo es la fábrica más importante del país. Todo depende de echarla a  
andar”, apuntó.

El presidente recordó que México negoció durante 12 horas ante la  
amenaza de que Estados Unidos podría cobrar desde 5% hasta 25% de  
impuestos a las exportaciones.

Resultado del proceso de diálogo encabezado por el secretario de  
Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, el gobierno encabezado por el  
presidente Donald Trump apoyará el proyecto de desarrollo integral en  
Centroamérica y se evitó la confrontación.

El presidente informó que México se comprometió a intensificar el  
control de los registros en la frontera sur “para cuidarlos mejor y  
garantizar que no sean víctimas de abusos”.

Reafirmó que se protegerán los derechos humanos ya que “por encima de  
las fronteras están la justicia y la fraternidad de los pueblos”.

El mandatario reiteró el llamado a la solidaridad con todos los  
pueblos del mundo y no apostar a la xenofobia, “a hacer bien sin mirar  
a quién y apoyar al que lo necesita. No nos va a faltar a nosotros,  
estamos seguros”.

EL DISCURSO DE MARCELO EBRARD CASAUBON, SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES:

Con su permiso, señor presidente de la República, licenciado Andrés Manuel  López Obrador.
Con su permiso, señor presidente de la República de El Salvador, Nayib  
Bukele, gracias por estar hoy aquí con nosotros.
Bienvenida su comitiva como ya aquí se dijo.
Voy a ser muy breve porque ustedes llevan mucho tiempo esperando.
Quiero significar la presencia el día de hoy en este evento del Senado  
de la República. Hace unos días estuvimos juntos en una comparecencia  
y se planteó que, en este momento de dificultad, de tensión,  
procuráramos una diplomacia de unidad nacional.
Por lo tanto, el día de hoy están aquí con nosotros representando a  
nuestras y nuestros senadores de la República, la senadora Beatriz  
Paredes Rangel, a quien le damos la más cordial bienvenida; el senador  
Héctor Vasconcelos. Muchas gracias también por su presencia.
Quiero significar también, si me lo permiten, la presencia del señor  
embajador del Reino de España en México, Juan López-Dóriga, a quien  
invitamos especialmente porque España fue de los primerísimos países,  
sino que el primero, que manifestó su respaldo al Plan de Desarrollo  
Integral para el sur de México; y de los tres países de Centroamérica,  
vecinos inmediatos de nuestro país, El Salvador, Guatemala y Honduras,  
fue el primer país que lo hizo.
Muchas gracias, embajador por acompañarnos.
Quiero también referir que atendieron a esta invitación varios  
representantes muy destacados de los medios de comunicación, a quienes  
voy a nombrar a todos ellos y al final les pediría que les diéramos un  
fuerte aplauso.
Están aquí presentes Juan Francisco Ealy Ortiz, Juan Francisco Ealy  
Lanz, del periódico El Universal; Edgar Farah y Leonardo Valle, del  
Grupo Expansión; Guillermo de la Mora, Televisa; Miguel Ángel Orozco,  
Televisión Azteca; y a todos los medios aquí representados, muchas  
gracias por acompañarnos el día de hoy.
El día de ayer estuve en New York, por instrucciones del señor  
presidente, para comentarle al secretario general de las Naciones  
Unidas Antonio Guterres que el día de hoy se iniciaría aquí en  
Tapachula con la presencia de ambos presidentes y su muy distinguida  
comitiva de la República de El Salvador, así como la de México el  
famoso o ya presentado Plan de Desarrollo Integral, que pretende, se  
propone marcar una ruta distinta en el mundo como respuesta a los  
flujos migratorios que estamos viviendo.
En esencia este plan preparado por la Cepal, que es un organismo de  
Naciones Unidas, a petición de México, Honduras, Guatemala y El  
Salvador, propone 30 recomendaciones para cambiar la vida de las  
personas en el sur de México y en los tres países centroamericanos.
El día de hoy nos convoca aquí el dar el primer paso concreto,  
específico, implementar, empezar a implementar este plan, que no se  
quede en un documento, sino que a partir del día de hoy se traduce en  
una realidad.
En el mes de marzo pasado se entrevistaron el presidente López Obrador  
y el presidente Bukele y hablaron de esto, del Programa Sembrando  
Vida, de cómo en México hay una decisión, que ya se le presentó ahora  
a los medios y al señor presidente de El Salvador, de tener más de 200  
mil hectáreas adicionales para Sembrando Vida este año, además de las  
que ya había propuesto y ya estaban en curso que había ordenado  
nuestro presidente.
Y subrayo lo siguiente: ha tomado la decisión el presidente de México  
de establecer el programa de cooperación más amplio con El Salvador  
que hayamos tenido nunca.
Nunca habíamos tenido una presencia tan importante de México para  
respaldar a El Salvador como la que se inicia el día de hoy.
Iniciamos con más de 30 millones de dólares de transferencia directa  dentro de un programa que contempla más de 100 millones de dólares.
Se van a sembrar, se van a incorporar o se van a incluir a un programa  
similar, por las modalidades que El Salvador le impondrá, similar al  
que estoy refiriendo, más de 50 mil hectáreas en la hermana república  
de El Salvador. Y vamos a dar esa cooperación sin condiciones, ni  
políticas, ni económicas, ni financieras, porque somos pueblos hermanos.
Nos ha ordenado el señor presidente que empecemos ya. Quiere decir que  
en cuanto el señor presidente de El Salvador nos lo instruya, el  
equipo de México va a llegar a El Salvador para respaldarlos; y los  
fondos ya están hoy dispuestos para iniciar ese programa.
Así como en México se van a hacer 200 mil hectáreas más, dijo el  
presidente también que en El Salvador se hagan 50 mil.
¿Por qué?
Porque tenemos que darles a las personas, a las familias, opciones  
donde viven. La gente migra por pobreza y necesitamos protegerles,  
necesitamos darles oportunidades; y esa ha sido la tesis de México y  
de nuestro presidente desde la primera reunión que tuvimos con los  
enviados de la administración Trump a México el año pasado.
El presidente López Obrador le mandó una carta al presidente Trump  
diciendo: ‘Lo que hay que hacer es desarrollo, es bienestar’, y el día  
de hoy México y El Salvador ponen el ejemplo a la comunidad  
internacional.
Este es el programa más importante de cooperación directa, inmediata,  
para crear bienestar y empleos en México y en la República de El  
Salvador, que haya tenido o que hayan tenido los dos países en los  
últimos años.
No hay ningún otro programa de cooperación que tenga este tamaño y que  
esté impactando en lo inmediato.
Por lo tanto, es un día de fiesta y, por lo tanto, fui ayer a decirle  
esto al secretario general de Nueva York.
Le traigo una buena nueva de México, El Salvador, Honduras y Guatemala.
¿Cuál es?
Él pensó que le íbamos a pedir algo. No. Le vengo a decir que México y  
los hermanos de Centroamérica y especialmente en este caso con El  
Salvador, mañana iniciamos ese programa y mañana empezamos a cambiar  
las condiciones de vida de las personas que se ven obligadas a migrar  
por pobreza, por violencia o por desesperanza.
Así que muchas gracias, señor presidente López Obrador.
Muchas gracias, señor presidente Bukele por estar aquí.
Y ojo. Para aquellos que están promoviendo el odio, la xenofobia, el  
desprecio a los demás, la diferencia, aquí está una vela que se prende  
hoy que va a iluminar todo el mundo.
Muchas gracias.
MODERADOR: Hará uso de la palabra el excelentísimo señor Nayib Bukele,  
presidente de la República de El Salvador.
NAYIB BUKELE, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE EL SALVADOR: Muchas gracias.
Buenas tardes a todos.
Excelentísimo señor presidente de los Estados Unidos Mexicanos,  
nuestro querido Amlo, aquí dice el licenciado Andrés Manuel López  
Obrador, pero yo sé que aquí le decimos Amlo.
Señor gobernador del estado de Chiapas, licenciado Rutilio Escandón.
Ministro secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.
Miembros de la comitiva salvadoreña que nos acompaña.
Miembros del programa Sembrando Vida, beneficiarios del programa  
Sembrando Vida.
Invitados especiales, amigos todos.
Amigos de la prensa.
Senadores.
Amigos de la Sedena, también, que nos han atendido también y que  
tienen tan increíble la disciplina y la organización de este proyecto.
Realmente, este es un día muy importante por varias razones. Cuando  
veníamos en el coche -como dicen los americanos, nosotros le decimos  
carro- cuando veníamos en el coche con el presidente, había un grupo  
de gente en la calle, y él decidió pararse a abrir la ventana y  
atender las solicitudes del montón de gente que estaba ahí. De hecho,  
por eso nos tardamos un poquito más, pero había que atender a la  
gente. Y luego caminamos, fuimos y al entrar al proyecto había otro  
grupo de gente, no aquí, al proyecto, y el presidente decidió atender  
a la gente, escuchar sus peticiones.
Y luego al terminar el recorrido por todo el proyecto, que son como  
cinco módulos y llegar acá, ya al final de la trayectoria, nos  
tardamos un poquito en pasar porque el presidente se detuvo a atender  
a la gente que le solicitaba atención.
Y yo quiero decirles una cosa. Yo conozco al presidente de antes, por  
su nombre, etcétera, pero en persona lo he conocido dos veces: la vez  
que vine cuando ya era presidente electo, pero aún no era presidente;  
y ahora, que es la primera vez que vengo como presidente de El Salvador.
Yo estoy seguro de tres cosas, que probablemente el 100 por ciento de  
los mexicanos pueden ver, porque aquí algunos pueden estar cegados por  
ideologías o por partidos y una vez afuera eso no lo ves, porque a mí  
no me suena nada todo eso, porque yo vivo en otro país.
Este es un hombre que de verdad quiere lo mejor para México y este es  
un hombre que está trabajando y que su único interés, estoy seguro, es  
dejar un legado para México.
Y yo sé que los mexicanos lo quieren mucho, pero quiero pedirles  
algunas cosas también o exhortarlos a algo. Ya sé que lo quieren  
mucho, sé que le dicen ‘algodoncito’, pero hay una cosa y es que  
México tiene 200 años de estar mal, 200 años; ni el más anciano de  
nosotros estaba vivo cuando México ya estaba mal.
Cuando nació el más anciano de las personas que existen en el mundo,  
México ya estaba mal y ahora tienen un lujo de presidente, pero él no  
va a poder arreglar todas las cosas en seis meses, ni en un año, ni en  
dos.
Así que apóyenlo, denle tiempo, porque los cambios tardan, los cambios  
cuestan; y si Roma no se hizo en un día, México tampoco se va a hacer  
en un día. Pero ustedes están viendo los cambios, ustedes están viendo  
los proyectos, ustedes están viendo las cosas, cómo se está  
enfrentando a muchas cosas que nadie tenía el valor de enfrentarse.  
Eso tiene mucho valor.
Les va a costar conseguir otro así. Entonces, apóyenlo.
Y algo bien importante. Cuando me explicó este programa, que me lo  
explicó allá en Palacio, no aquí en el campo, él me lo contó tan bien,  
es como que estuviéramos aquí en Chiapas, pero estábamos allá en la  
CDMX.
Él se lo podía todo, a dedo; es más, cuando estaban explicando todo,  
algunos datos no me los podía, pero esos datos él ya me los había  
dicho allá en Palacio.
Y este proyecto va a ser un detonante, no sólo para Chiapas, sino para  
todos los estados que va a intervenir, porque no sólo beneficia a las  
personas que emplea directamente y a sus familias, sino que es un  
detonante económico que lo que va a traer es que donde no se ponía  
atención ahora se está poniendo atención.
Y créanme, sólo el hecho de que un presidente ponga atención en una  
región, eso empieza a cambiar mucho, eso empieza a cambiar; es una  
cadenita, una cadenita de un dominó, que una vez empieza el momento,  
entonces empieza el desarrollo.
Y lo que el presidente está tratando de hacer aquí es iniciar eso.
Cuando nos invitó a participar y nos ofreció colaborar en que  
hiciéramos un proyecto similar en El Salvador, a nosotros nos pareció  
fantástico; y nos pareció fantástico por el simple hecho de que  
podemos estar divididos por una frontera, pero al final somos lo  
mismo, somos el mismo pueblo, hablamos el mismo idioma.
Ustedes casi no comen pupusas como nosotros comemos tacos, pero  
créanme, somos el mismo pueblo y es hora de que trabajemos de la mano.
La suma de nosotros es mayor que la suma de nosotros, la suma de  
nosotros es mayor que la suma de cada uno de sus componentes; porque  
nosotros no sumamos, nosotros nos multiplicamos.
Y yo estoy seguro de que el bienestar que vamos a traer, no sólo para  
México, con la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador  
que además engloba a Honduras, Guatemala, El Salvador, eso va a ser un  
ejemplo, como dijo el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo  
Ebrard, eso es una luz que va a alumbrar muchas partes del mundo,  
porque el ejemplo que estamos dando aquí, el ejemplo que México está  
dando acá es el ejemplo que necesitan oír en todo el resto del mundo.
Así que humildemente nosotros agradecemos el apoyo de México, queremos  
decir y ofrecer el humilde apoyo de El Salvador en lo que nosotros  
podamos apoyar a México.
Estoy seguro que vendrán mejores tiempos para todos, para cada uno de  
ustedes, para las personas que nos están viendo y para las personas  
que probablemente no nos estén viendo en un medio internacional y que  
no tengan nada que ver con México y nada que ver con El Salvador, y  
nada que ver con Guatemala y nada que ver con Honduras; pues vean el  
ejemplo y vean el ejemplo de cómo hermanos trabajando unidos podemos  
hacer muchísimo más.
Qué Dios los bendiga a todos.
Muchas gracias.
MODERADOR: Escuchemos el mensaje que dirige el licenciado Andrés  
Manuel López Obrador, presidente constitucional de los Estados Unidos  
Mexicanos.
PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Amigas, amigos de Chiapas.
Presidente Bukele:
Me da mucho gusto estar aquí en compañía del presidente de El  
Salvador, un extraordinario servidor público, un extraordinario  
político.
Miren lo que representa Nayib Bukele. Hace como una semana se dio a  
conocer una encuesta y el número uno en popularidad de todos los  
presidentes de nuestra América, es este señor que está aquí con  
nosotros.
Y como él lo acaba de comentar, nos conocimos hace poco, él fue  
electo, me visitó en Palacio Nacional, en la Ciudad de México,  
platicamos y le comenté de este programa Sembrando Vida, porque es uno  
de los programas más importantes de nuestro gobierno, porque tiene un  
efecto multiplicador, se da trabajo a la gente.
Nada más en Chiapas se están sembrando 200 mil hectáreas, 80 mil  
campesinos, 80 mil empleos permanentes en Chiapas, no temporales; y  
sembrar esas 200 mil hectáreas significa mejorar el medio ambiente,  
reforestar, porque es sembrar árboles maderables, significa también  
producir alimentos, porque son cultivos agroforestales, es decir, se  
puede sembrar el maíz, se puede tener café, cacao y también los  
árboles maderables el cedro, la caoba. Lo que se cultiva en esta  
región de Chiapas y del sureste.
Tenemos todo lo que necesita. Se tiene la tierra, se tiene el agua y,  
lo más importante, el conocimiento. Yo siempre he sostenido que el  
campo es la fábrica más importante del país.
Todo depende de echar a andar esa fábrica.
Y eso es lo que se está haciendo con este programa, repito, mejorar el  
medio ambiente, que haya producción, que haya trabajo y que la gente,  
sobre todo los jóvenes, no se vean en la necesidad de irse a buscar la  
vida a otras partes.
Que el mexicano, el centroamericano pueda trabajar, pueda ser feliz  
donde nació, donde están sus familiares, donde están sus costumbres,  
donde están sus culturas.
Y eso se puede lograr con este programa y con otros, porque tiene que  
ser un programa de desarrollo integral, tiene que ser el Sembrando  
Vida y tiene que ser también el apoyar la agricultura de plantación y  
apoyar la ganadería y reactivar la economía, otorgando créditos a la  
palabra, sin intereses, para que el que tiene un pequeño taller, una  
tienda, un pequeño negocio, muchos que se buscan la vida como pueden,  
tengan acceso a un crédito, porque ahora para los grandes bancos la  
mayoría de los mexicanos no son sujetos de crédito y cuando se entrega  
un crédito hay que pagar intereses elevadísimos.
Entonces, tenemos que impulsar actividades productivas, crear empleos,  
que haya bienestar en nuestro país. Y esto es lo que deseamos que se  
lleve a cabo en los países hermanos de Centroamérica.
Ya es un derecho la pensión a los adultos mayores. En México todos los  
adultos mayores tienen una pensión, ocho millones de adultos mayores  
que reciben una pensión. Sólo ese programa significa una inversión,  
que no un gasto, porque es un acto de justicia apoyar a quien ya  
trabajó, a quien ya aportó mucho por el desarrollo del país y merece  
vivir con un poco de holgura en el último tramo de su existencia, por  
eso es una inversión de 110 mil millones de pesos al año.
Llena de orgullo el poder decir que todas las niñas y niños con  
discapacidad en nuestro país también tienen el derecho a una pensión  
igual que la de los adultos mayores.
Y se está aplicando un programa de becas a estudiantes como nunca.  
Becas para estudiantes de primaria, de secundaria, de familias de  
escasos recursos económicos.
En nuestro país, presidente Nayib, todos los que estudian en el nivel  
medio superior, más de cuatro millones de estudiantes tienen una beca  
de mil 600 pesos bimestrales, todos.
¿Por qué esta beca universal?
Porque en este nivel de escolaridad es donde hay más deserción y  
coincide este nivel de escolaridad con la adolescencia, y lo que  
queremos es mantener a los jóvenes en la escuela, estudiando, porque  
es mil veces, un millón de veces mejor tener a los jóvenes estudiando  
que tenerlos en la calle. Por eso este programa de becas a todos los  
que estudian en Colegio de Bachilleres, escuelas técnicas.
Y a nivel universitario, todos los estudiantes de familias pobres  
también su beca, dos mil 400 pesos mensuales para que terminen su  
carrera.
Y otro programa que es extraordinario, es el de Jóvenes Construyendo  
el Futuro. Los que ya no están estudiando y no tienen empleo, son  
contratados y trabajan de aprendices en comercios, en empresas, en  
talleres y se les paga mientras se están capacitando.
¿Cuántos aprendices hay ya trabajando, recibiendo tres mil 600 pesos  
mensuales?
Cerca de 600 mil y pronto van a ser un millón. Y el año próximo vamos  
a llegar a la meta de dos millones 300 mil jóvenes, que antes sólo se  
dedicaban a llamarles ninis, que ni estudiaban ni trabajaban, como si  
fuese culpa de ellos cuando no tenían ninguna opción, cuando se les  
daba la espalda a los jóvenes. Nunca más vamos a dejar a los jóvenes  
solos, en el abandono.
Todo esto es lo que nos da la fuerza para seguir adelante, todo esto  
nos produce una inmensa satisfacción, una dicha enorme. Y por eso  
tenemos confianza que nuestro país va a salir adelante y queremos  
hacerlo junto con nuestros hermanos centroamericanos.
Y como lo mencionó Marcelo Ebrard, y a ustedes les consta, vivimos una  
situación difícil, porque había la amenaza de que iban a cobrarnos  
impuestos, iban a poner aranceles a las mercancías y a los productos  
de México que se venden en Estados Unidos. Iban a empezar con cinco  
por ciento, luego iban a aumentar otros cinco por ciento, hasta 25 por  
ciento de impuestos a las mercancías de México que se venden en  
Estados Unidos.
Afortunadamente se logró un acuerdo, se convenció al gobierno de  
Estados Unidos, porque, dicho sea de paso, nosotros no queremos  
pelarnos con el gobierno de Estados Unidos y mucho menos con el pueblo  
estadounidense, nosotros no queremos la confrontación. La política se  
inventó entre otras cosas para evitar la confrontación.
Lo que queremos es el entendimiento mediante el diálogo y se llegó a  
un acuerdo. Ya se le había dicho con anticipación al presidente Donald  
Trump que nosotros, ante el fenómeno migratorio, proponíamos que se  
impulsara el desarrollo en Centroamérica y en México. Personalmente se  
le había dicho, se lo expresé por teléfono desde la primera vez que  
hablamos que salió el tema.
Luego como aquí lo dijo, Marcelo, él envió a un grupo, una misión de  
funcionarios a México y volvimos a plantear lo mismo. Y luego en  
alguna carta le expresé que la gente no sale de sus comunidades, de  
sus pueblos por gusto, lo hace por necesidad y que la mejor manera de  
enfrentar el fenómeno migratorio era impulsando las actividades  
productivas, creando empleos en los lugares de origen de los  
centroamericanos y de los mexicanos.
Él ha ido entendiendo esta propuesta. Al principio a lo mejor no la  
veía como opción, como alternativa, ha costado un poco de trabajo esta  
labor de convencimiento, de persuadir, pero ya está en el acuerdo.
Se aceptó esta propuesta, esta vía, que no es nada más el uso de la  
fuerza, no es no es sólo medias coercitivas, cerrar fronteras, sino  
entender el problema de fondo y buscar soluciones a esos problemas, lo  
que origina el fenómeno migratorio, ir a las causas. Esto se logró en  
el acuerdo.
Bueno, para empezar, no entraron en vigor los impuestos, los aranceles  
que nos iban a causar daño, porque nosotros también teníamos que  
responder de la misma manera.
¿Qué se gana con la confrontación, con las guerras comerciales?
Nada. Es mejor el desarrollo, el bienestar y el libre comercio, que es  
lo que estamos planteando.
Bueno, no entraron en vigor esas medidas. Fue para nosotros un  
triunfo. Y también tenemos el compromiso, y vamos a cumplirlo, de que  
haya más control en nuestra frontera, en la frontera sur, pedir que el  
que ingrese se registre hasta para cuidarlos mejor, para garantizar  
que no sean víctimas de abusos, pero necesitamos tener un registro.  
Eso ya se está haciendo.
Y el compromiso de proteger los derechos humanos, porque por encima de  
las fronteras está la fraternidad universal. La justicia no tiene  
fronteras y tenemos que garantizar que haya justicia para cualquier  
ser humano.
Pero lo más destacado, insisto, es que se aceptó esta vía del  
desarrollo. Marcelo, cuando me informó sobre el resultado del acuerdo,  
me dice: ‘Nos llevó 12 horas la negociación para que se incluyera este  
tema en el acuerdo’.
Fuera de protocolo y de ceremonial me gustaría que Marcelo leyera ese  
párrafo del acuerdo, que es esencial. Ofrecemos disculpa a nuestro  
director de protocolo.
Ven para acá, porque ese párrafo que costó 12 horas de negociación es  
la esencia de todo.
MARCELO EBRARD CASAUBON: Dice: ‘México y los Estados Unidos reiteran  
la declaración del 18 de diciembre de 2018 en la que ambos países se  
comprometen a fortalecer y ampliar la cooperación bilateral, para  
fomentar el desarrollo económico y aumentar la inversión en el sur de  
México y Centroamérica para crear una zona de prosperidad.
Ambos países, México y Estados Unidos reconocen los fuertes vínculos  
entre crecimiento económico en el sur de México y el éxito de la  
promoción de la prosperidad del bueno gobierno y la seguridad en  
Centroamérica.
Estados Unidos reiteró su beneplácito al Plan de Desarrollo Integral  
lanzado por el gobierno de México en conjunto con los gobiernos de El  
Salvador, Guatemala y Honduras para promover estos objetivos.
México y los Estados Unidos lideraran el trabajo con socios nacionales  
e internacionales para construir una Centroamérica próspera y segura,  
y así abordar las causas subyacentes de la migración con el objetivo  
de que los ciudadanos puedan construir mejores vidas para ellos y sus  
familias en casa’.
PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Ese es en esencia el acuerdo.  
Y por eso nos da mucho gusto que el presidente Nayib Bukele, de El  
Salvador, esté con nosotros.
Vamos a suscribir, vamos a firmar este acuerdo. Vamos a apoyar con una  
inversión a El Salvador.
Aprovecho para explicar de tenemos que ser solidarios con todos los  
pueblos del mundo y no apostar a la xenofobia.
¿Qué significa esta palabra xenofobia?
Es el odio, el rechazo al extranjero, en este caso al migrante. No.  
Tenemos que ver al migrante como un ser humano que va en busca de  
bienestar, que va a buscarse la vida a otras partes, arriesgándolo  
todo por algo que mitigue su hambre y su pobreza. Y tenemos que ser  
muy solidarios.
Esto tiene que ver con humanismo y tiene que ver, lo voy a decir, con  
el cristianismo, humanismo laico y cristianismo religioso de todas las  
iglesias.
¿Y cuál es el fundamento?
Lo que está escrito en la Biblia. ¿Qué no se dice en la Biblia que hay  
que tratar bien al forastero?
Pues eso es, no maltratar al que pasa por nuestro territorio en busca  
de mejores condiciones de vida, de mejores condiciones de trabajo.
Nosotros no vamos nunca a fomentar esa forma de rechazo a los  
extranjeros. Nunca, jamás. Y entender que como es nuestro humanismo en  
México, en Centroamérica, ¿qué decimos?, haz el bien sin mirar a quién.
¿Y que decimos también, qué nos enseñaron nuestros padres, las  
antiguas generaciones?
Nos enseñaron que donde come uno, comen dos. Y así tiene que ser, no  
comer solos, tenemos que comer todos y apoyar a quien lo necesita. No  
nos va a faltar a nosotros; si nosotros apoyamos vamos a tener más.  
Estoy seguro.
Además, hablé de que en Chiapas 200 mil hectáreas, bueno, nada más  
Sembrando Vida en Chiapas va a aumentar 200 mil más, que va a incluir  
Campeche y Tabasco.
Pero nos va a alcanzar también para apoyar, en este caso, a El  
Salvador con 50 mil hectáreas, para 20 mil empleos en El Salvador.
Y lo mismo vamos a hacer con Honduras y con Guatemala, una región que,  
como aquí se dijo, va a dar el ejemplo a nivel mundial de cómo debemos  
de llevar a cabo, llevar a la práctica la fraternidad universal.
Por encima, repito, de las fronteras está la justicia y la fraternidad  
de los pueblos.
Muchas gracias, amigas y amigos.