Ciudad de México, a 16 de mayo de 2019.- En nuestro país tenemos aproximadamente 21 mil muertes al año asociadas con la mala calidad del aire, pero subestimamos el problema porque para nosotros la contaminación es algo cotidiano, aseguró la doctora Ana Rosa Moreno, investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM.
“Vivimos con la polución y cuando vamos a otros lugares, vemos mejoría en nuestro sistema respiratorio, no hay flema, ni ojos rojos, ni resequedad. Lo contrario ocurre con quienes visitan la ciudad porque presentan síntomas que no tienen en su lugar de origen. Nos hemos adaptado, pero no significa que no suframos efectos”, destacó.
Indicó que la contingencia ambiental decretada por las autoridades capitalinas “llegó tarde”, pues es muy peligroso pasar más de tres días con altas concentraciones de contaminantes.
La especialista explicó que las partículas PM2.5 son muy dañinas y han sido catalogadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como carcinógenas, si se está mucho tiempo expuesto a ellas.
“Las partículas de 10 micras, que son las que normalmente se miden en el ambiente, son arrastradas por el moco, y de esta manera se filtran, pero entre más pequeñas sean, más peligro representan porque no se filtran y se van directo a los pulmones”, señaló.
Las redes de monitoreo deben trabajar en función de las necesidades del sector salud, comentó, pues lo primordial es proteger la salud de la población.
La doctora Moreno dijo que los cubreboca “no sirven” porque la apertura de la tela no alcanza a filtrar partículas tan pequeñas. “Hay filtros más industriales que podrían servir, pero son muy caros”, comentó.
Recomendó que en momentos de contingencia lo mejor es no salir de casa, no abrir puertas ni ventas, pues ello permite la entrada de contaminantes.
Con información de Gaceta UNAM