EL DERECHO A LA CIUDAD

Neuroarquitectura, la parte sensible de la Arquitectura

Por: Salvador García E. y Ana Emilia García A.

Seguramente que Usted, amable lector, al igual que todas las personas, ha experimentado la incidencia de la arquitectura sobre su estado de animo. Hay lugares, que aún y cuando no podemos explicar de forma comcreta si es el color, la textura o las dimensiones, nos causan intranquilidad, angustia, felicidad, melancolia, habre, etcétera. Hasta hace pocos años, la Arquitectura era vista como un asunto meramente de estilo, proporcion y diseño. Sin embargo, gracias al trabajo multidisciplinar propio de nuestra época, la vinculación con la neurociencia, dio origen a la NEUROARQUITECTURA.

Neurociencia.

Si bien a la neurociencia le corresponde el estudio científico del sistema nervioso, principalmente lo concerniente al cerebro y sus funciones; pues estudia las complejas funciones de aproximadamente 86 mil millones de neuronas o células nerviosas que tenemos, sus interacciones químicas y eléctricas de estas células, las sinapsis, de las que se derivan todas las funciones: desde aspectos tan sencillos como mover un dedo, hasta la experiencia compleja de saber qué está bien o mal.

A pesar de la alta complejidad del cerebro humano, la neurociencia está comenzando a explicar como funcionan nuestros pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamiento; y como todo esto influye y es influenciado por las experiencias. La neuroarquitectura, introducida hace más de diez años, abre un campo de estudio en torno al impacto cognitivo que el espacio genera y el potencial de este factor para el desempeño del ser en su día a día.

Se trata de estudiar más a fondo la conexicon entre la Arquitectura y el cerebro. Por ejemplo, la literatura reporta experimentos en los que se identifica que el diseño de espacios impacta a pacientes dentro de hospitales, que al estar en contacto vegetación y la luz natural tienen una recuperación más rápida. De igual forma, se ha documenmtado que el desempeño de trabajadores que permanecen en ambientes con luz artificial disminuyen su productividad, con respecto a los que laboran en lugares con luz natural. Los estudiantes que trabajan en aulas con ventanas y buena ventilación, obtienen mejores resultados.

Las contradicciones.

Aún y cuando se impulsa y promocionan los logros tecnológicos encaminados a construir rascacielos cada vez más altos (el Burj Khalifa mide 828 metros de altura y cuenta con 163 pisos), la Neuroarquitectura considera que se pierde al usuario como el eje central del proyecto, pues se ignora la relevancia que tiene para el ser humano el suelo y al eliminarlo, se propicia una sensación de constante equilibrio que deriva en patologías neurológicas y psicológicas manifiestas en depresión y la esquizofrenia. Incluso la Organización Mundial de la Salud, señala que el 30% de los inmuebles actuales son “edificios enfermos”, entendiendo por este término espacios que perjudican y son un obstáculo para las funciones del organismo.

La neuroarquitectura

A diferencia de lo que realiza la arquitectura tradicional, al considerar al usuario o cliente, con quien se define el el programa arquitectónico, las dimensiones, los acabados, etc, la neuroarquitectura permite incorporar el conocimiento de la neurobiología que propone la manera en que subconscientemente nuestro comportamiento se modifica con el diseño de espacios.

El contacto con la naturaleza en las actividades cotidianas se ha demostrado tiene un efecto de concentración para las personas, de manera contraria, se ha demostrado que ver objetos angulosos o puntiagudos, los sentimientos provocados son contrarios a los descritos, muebles o edificios con este tipo de geometría generan angustia y un estado de alerta. Un profesor de la Universidad de Minnesota, realizó un estudio donde encontró resultados más creativos en individuos que trabajaron en espacios con techos más altos en comparación con las respuestas más concretas de aquellos que trabajaron en lugares con espacios de baja altura. Obviamnete no se puede afirmar que las habitaciones deben tener techos altos o un doble altura, pero si, que deben existir criterios que determine que es lo mejor para el tipo de actividades que se llevarán a cabo.

El objetivo

Los estudios de la neuroarquitectura han abierto la puerta a un gran campo de investigaciones que pueden ser la respuesta al bajo desempeño de una escuela, al índice de recuperación de una enfermedad, al desarrollo de bebés prematuros en salas de cuidados intensivos, entre muchos otros espacios más. Se espera que los avances en este campo, permitan dar solución a los problemas en el diseño de ciudades, para que las áreas verdes, el acceso a servicios, la ampliación de calles, entre otras acciones, pueden potencializar la socialización, la participación dentro de nuestra comunidad y favorecer la convivencia interpersonal.