EL DERECHO A LA CIUDAD

Áreas verdes…aspirinas para la Ciudad, por Salvador García Espinosa

En la actualidad 7 de cada 10 mexicanos habitan en una ciudad, por esta razón, se habla de México como un país eminentemente urbano y lo que acontece en las ciudades resulta tan significativo. Existe una idea generalizada de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) establece como recomendación que las ciudades cuenten, dentro de su mancha urbana, con un promedio de 12 metros cuadrados de área verde por cada habitante.

Si duda alguna, que la cantidad de área verde que los habitantes de una ciudad requieren dependerá de muchos factores relacionados con la propia estructura de la ciudad, de sus actividades económicas predominantes, de las distancias y medios de movilidad urbana, etcétera. Sólo para indicar que tan lejos estamos de esta “recomendación” hay que señalar que la Ciudad de México promedia 5.3 metros cuadrados por habitante, Monterrey y su zona metropolitana registran 6.2 metros cuadrados de área verde por habitante, la Zona Metropolitana de Guadalajara cuenta con 3 metros cuadrados por habitante y Morelia 4.3 metros cuadrados de espacios verdes por cada habitante.

Desequilibrios

Lo anterior es resultado del proceso de aglomeración urbana, que en algunos periodos se presentó de forma acelerada y en otros desordenado, lo que ha propiciado estos desequilibrios. Las bondades y los beneficios de las áreas verdes en ámbitos urbanos van de aspectos ambientales, como la captura de CO2, captura de polvo, generación de sombra, captación de agua pluvial; pasa por aspectos sociales como la disminución del estrés en habitantes de ciudades, generación de espacios de convivencia y esparcimiento; hasta los puramente estéticos relacionados con el paisaje. Pero en esta ocasión se busca centrar el tema, en la forma en la que se generan estas áreas verdes en la ciudad.

Criterio vigente

Para el caso de Michoacán, el Código de Desarrollo Urbano, establece en su Sección Cuarta lo referente a áreas de donación y señala que para los fraccionamientos ó conjuntos habitacionales urbanos, los fraccionamientos habitacionales urbanos tipo popular, condominios habitacionales y comerciales de estructura horizontal, vertical. Es decir, en prácticamente todos los casos de ocupación del territorio con uso habitacional, los propietarios deberán de donar a favor del Ayuntamiento el cinco por ciento del área total del desarrollo para destinarlo como área verde. Este criterio de establecer un porcentaje de la superficie a fraccionar, no garantiza la equidad y el beneficio que debe proporcionar un área verde a sus habitantes. Veamos un ejemplo.

Consideremos que un terreno de 10,000 metros cuadrados se fracciona con una densidad promedio de 120 viviendas/hectárea, es decir para viviendas de las llamadas de “interés social”. El cinco por ciento de la superficie total por concepto de donación para área verde sería de 500 metros cuadrado, descontando la superficie destinada a vialidades y equipamiento, habría un aproximado de 75 casas en el desarrollo, que bajo una densidad domiciliaria de 4.2 habitantes, que es la existente en Michoacán, en términos generales habitarían el desarrollo 315 personas, por lo que les correspondería 1.58 m2 de área verde a cada uno.

En el caso de un predio similar, de 10,000 metros cuadrados, pero que se fraccionará bajo una densidad de 30 viviendas/hectárea, la donación por concepto de área verde sería la misma de 500 metros cuadrados, pero el número de casa disminuye significativamente, tal vez a 25 viviendas, que bajo el mismo parámetro de 4.2 habitantes, representaría que el fraccionamiento sería habitado por un estimado de 105 personas, a las cuales les corresponderían en promedio 4.76 metros cuadrados de área verde para cada uno.

Una solución

Si bien, el área verde, producto de la donación, no debe considerarse de uso exclusivo de los habitantes del desarrollo habitacional en cuestión, sino de toda la ciudad; sí existe un total desequilibrio, considerando que en el primer caso, la densidad indica que se trata de viviendas de interés social, que carecen de jardín o área verde en cada predio, lo que hace indispensable que sus habitantes dispongan de áreas verdes en su cercanía. Caso contrario, ocurre en desarrollos de baja densidad, donde los predios uni-familiares superan los 200 metros cuadrados, lo que hace posible que cada vivienda cuente con un pequeño jardín y la demanda de áreas verdes sea menor.

La búsqueda de un equilibrio entre el número de viviendas y el área verde disponible, ha llevado en el caso de otras ciudades a establecer como parámetro para la donación, una cantidad de metros cuadrados de área verde por cada vivienda a edificar, de forma tal, que a mayor densidad, habrá mayor cantidad de casas, pero también más área verde. El objetivo final, debe ser, mantener en lo posible una relación equilibrada que garantice que conforme se extienda la mancha urbana de una ciudad, no disminuyan las áreas verdes, por el contrario aumenten y con ello, la calidad de vida de sus habitantes. salgaes@gmail.com

El Doctor Salvador García Espinosa, es Arquitecto con maestría en Planificación y Desarrollo Urbano y otra maestría en Arquitectura y Restauración de Sitios y Monumentos Históricos, y cuenta con un doctorado en Geografía.