Grecia, a 11 de marzo de 2018.- Era un partido decisivo para el título de la Super Liga de Grecia. El PAOK Salónica FC, segundo en la clasificación, recibía al líder de la general, el AEK, en el estadio La Tumba. El choque fue suspendido en el minuto 90. ¿El motivo? Georgios Kominis, el árbitro del encuentro, anuló un gol del PAOK en el minuto de descuento.

La afición invadió el terreno de juego y se desató la locura. El presidente del club, Ivan Savvidis, también saltó al césped para arremeter contra el colegiado. Savvidis lucía en su cinturón un funda de arma de fuego y no dudó en amenazar a Kominis con la pistola. Tanto el réferi como los jugadores visitantes huyeron al vestuario.

Con información de www.lavanguardia.com

Fotografía: www.elbocon.pe