EJE POLÍTICO

¿De verdad, México tiene el gobierno que se merece? Por Víctor Americano

Lo he dicho en repetidas ocasiones, los funcionarios públicos no nos hacen un favor al gobernar, ser alcaldes, legislar o aplicar las leyes; simplemente es una obligación de todos y cada uno de ellos, desempeñar el cargo por el cual buscaron el voto, de la mejor manera posible, con la firme convicción de servir a la ciudadanía y devengar su salario de una manera digna, con productividad y beneficios para la comunidad.

Resulta aberrante pensar que durante trienios y sexenios enteros, un porcentaje muy alto de quienes ganaron haciendo campaña o simplemente porque les tocó una plurinominal, solo llegaron al cargo a hacer negocio, a ver por sí mismos y a dejar arreglada su vida y las de sus hijos, económicamente hablando, sin importar el cómo lo hayan conseguido.

Corrupción e impunidad

Aves de rapiña, insaciables y ambiciosos (ellos y ellas), han pasado por los tres poderes establecidos en nuestra Constitución, y se han despachado con la cuchara grande. Y quizá el propio acto de corrupción, sea de lo peor que la condición humana ha desarrollado, pero si a eso le sumamos la impunidad, la falta de aplicación de las leyes, entonces nos topamos con Hidra, aquel monstruo de 7 cabezas de la mitología Griega, que si le cortabas una cabeza, salían dos y así sucesivamente.

La corrupción no se elimina por decreto, la pobreza tampoco y menos la impunidad; pero si se pueden sentar las bases en la actualidad, para depurar a fondo el ejercicio público y tener servidores a la altura de un país como el nuestro, solo que hay un pequeño problema, ¿funcionarán servidores públicos intachables con una sociedad corrupta?, definitivamente no. Es la historia de nunca acabar, los ciudadanos podemos estar hartos de partidos políticos millonarios e inservibles, de legisladores inútiles, de gobernantes patéticos y de jueces corruptos, pero, ¿qué hacemos para aportar nuestro granito de arena desde nuestra respectiva trinchera? ¿Qué hacemos cuando un porcentaje muy alto de la sociedad también es corrupta y apática?

La lapidaria frase

¿Será que el francés Joseph de Maistre tuvo razón al acuñar la frase, “cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece?”; esta frase ha generado las polémicas más álgidas entre politólogos, especialistas en el tema y analistas de los medios de comunicación.

Y es que hay que recordar que la democracia, tiene mucho parecido a una negociación colectiva para elegir al ungido, al elegido por las masas; pero así como en una parte del electorado, dejó una satisfacción y felicidad inmediata, a las personas que votaron por otro candidato, les deja un trago amargo y una sensación de frustración, lo cual motiva incluso a una ruptura social.

Esto que menciono, son heridas, son divisiones que deben ser sanadas por la persona que ganó las elecciones, en cualquiera de los niveles de gobierno; en este caso, Andrés Manuel López Obrador, debe de sanar esa ruptura, debe de implementar una política pública real de reconciliación y de unidad entre los mexicanos. Nos debe de convencer que es digno de ser el Presidente de todos los mexicanos, (que ya lo es en lo electoral y en lo legal), pero es más fuerte el convencimiento moral.

La historia nos enseña

Ahí tenemos ejemplos terribles en la historia de México, el de un Vicente Fox, que ganó, fue legitimado, y tuvo una oportunidad de oro, que desperdició de la manera mas absurda.

Ahí tenemos a un José López portillo, con su defensa del peso “como un perro”, con eso de “debemos acostumbrarnos a administrar la riqueza”, a convertirse en uno de los peores gobiernos en el país. Así podríamos enlistar nombres y apellidos durante horas enteras.

Cualquiera se puede equivocar, pero no con dolo

Sin embargo, en este país no se puede aplicar la frase bíblica de “el que no está conmigo, está contra mí”… un funcionario se puede equivocar, son humanos, pero no puede robar, mentir o difamar, así nada más, sin padecer todas las consecuencias que ello representa.

AMLO se puede equivocar, Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán también, pero no pueden ni deben realizar sus actividades de gobernantes, en base a la simulación y al beneficio personal. Además es obligación total y exclusiva de ellos, armar un equipazo de trabajo, uno entregado, un gabinete que de verdad de resultados, solos no pueden.

Cada quien tenemos nuestra responsabilidad en esta sociedad, no actuemos en base a la simulación y a la corrupción; este país no aguantaría más acciones de esa naturaleza.

¿Entonces tenemos el gobierno que nos merecemos?, en lo personal voy más con la frase posterior a la de Maistre, es una del también francés, André Malraux, “no es que los pueblos tengan los gobiernos que se merecen, sino que la gente, tiene los gobernantes que se le parecen”, menos dura, pero igual de trágica y polémica.

Hay que dejar muy claro, que partidos políticos van y vienen; que gobernantes y presidentes, igual van y vienen, pero la sociedad, la gente, aquí seguiremos, en este bendito terruño donde nos tocó vivir.