Morelia, Mich.- Lunes 15 de octubre de 2018.

Tras un periodo de casi tres lustros de ocupar los primeros sitios en violencia, impunidad y falta de gobernabilidad que hicieron grave crisis entre 2013 y 2014, hoy Michoacán presenta un escenario distinto; el organismo ciudadano internacional World Justice Project (WJP), en su estudio más reciente ubicó la entidad en la media nacional por el cumplimiento al Estado de Derecho.

 

 

WJP evalúa el Estado de Derecho para medir cómo la población experimenta y percibe el imperio de la ley. Si bien considera que México tiene un Estado de Derecho “débil generalizado”, a razón de la violencia, corrupción e impunidad, Michoacán no figura ya en las entidades de la República consideradas “foco rojo”.

 

 

No es así con el vecino Guerrero, que presenta los mayores rezagos en orden y seguridad, contrapesos al gobierno estatal en turno, derechos humanos y justicia civil y penal.

 

 

En su sitio web https://worldjusticeproject.org/, WJP señala que la importancia del Estado de Derecho radica en que la aplicación efectiva de éste reduce la corrupción, combate la pobreza y las enfermedades, y protege a las personas de las injusticias.

 

“(El Estado de derecho) es la base de las comunidades de equidad, oportunidad y paz, que sustentan el desarrollo, el gobierno responsable y el respeto por los derechos fundamentales”, destaca.

 

 

El estudio levantado en miles de hogares del país, evaluó 44 indicadores en ocho categorías: Restricciones en el poder del gobierno, Ausencia de corrupción, Gobierno abierto, Derechos Fundamentales, Orden y seguridad, Cumplimiento normativo, Justicia civil y Justicia penal.

 

 

En una escala del 0 al 1, Guerrero con 0.29 puntos, recibió la calificación más baja del país, y es en los rubros de orden y seguridad (0.28), límites al poder gubernamental (0.28), ausencia de corrupción (0.28) y justicia civil (0.28) donde presenta los mayores rezagos.

 

 

Le siguen Baja California con 0.38, Estado de México 0.36, Sonora 0.36, Puebla 0.36, Quintana Roo 0.36, Morelos 0.37 y la Ciudad de México 0.37.

 

 

Mientras que las entidades que obtuvieron mejor puntaje son Yucatán con 0.45, Aguascalientes 0.44, Zacatecas 0.44 y Campeche 0.43. Las mejores mediciones, las atribuyeron -en los casos de Yucatán y Zacatecas-, a la prontitud con que resolvieron la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal y la labor en su consolidación.

 

 

De acuerdo a ese mismo estudio, las entidades que registran mayores problemas de corrupción son Guerrero, Baja California Sur, Veracruz, Coahuila y Estado de México.

 

Y figuran como “los más inseguros”, Guerrero, Estado de México, Morelos, Baja California, Ciudad de México, Chihuahua, Sonora, Tabasco, Colima y Baja California Sur.

 

 

Es de resaltar que, en los datos expuestos, Michoacán no aparece como un estado con ausencia de gobierno; por el contrario, los avances en su estrategia transversal e integral por recuperar la gobernabilidad y seguridad, le han permitido superar ese periodo y ser reconocido por organismos internacionales como lo cita WJP.

 

 

No más territorios “sin ley”

 

 

En 2013, Michoacán ocupó las primeras planas nacionales casi de manera consecutiva con el levantamiento de los llamados “autodefensas”, grupos de civiles armados que, cansados de las extorsiones, cobro de piso, secuestros y homicidios, pretendían cerrar el paso a las organizaciones criminales.

 

 

En menos de un año, dicho movimiento ocupaba ya más de una treintena de municipios michoacanos, dando muestra de un Estado de Derecho vulnerado, débiles instituciones y la intranquilidad de la ciudadanía.

 

 

Al arribo de Silvano Aureoles Conejo al Ejecutivo de Michoacán en 2015, se fijaron una serie de acciones para recuperar diversos territorios que sufrieron los efectos de la inseguridad, tarea nada sencilla, pero de la que hoy se pueden cuantificar avances.

 

 

Por citar un ejemplo, en sólo tres años, dos de los delitos que más lastiman a la población tuvieron una disminución que parecía difícil de lograr; el secuestro y extorsión ya no ocupan el día al día de los tabloides, pues lograron disminuir en 78 y 90 por ciento, respectivamente.

 

 

Dentro de la medición a los delitos de alto impacto, Michoacán tampoco ocupa ya los primeros lugares; ahora, con cifras corroboradas por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, se posiciona en el lugar 21 de las 32 entidades federativas en incidencia delictiva, donde el número 1 tiene la más alta y el 32 la más baja.

 

 

El gobierno de Aureoles Conejo se propuso también conformar “la mejor policía de México”, y tras dejar en el pasado las diversas corporaciones policiales que operaban para diferentes criterios, en tres años la Policía Michoacán cuenta con 3 mil nuevos elementos preparados en el Instituto Estatal de Estudios Superiores en Seguridad y Profesionalización Policial, y que acreditaron todos los exámenes de control y confianza.

 

 

Además, el actual gobierno ha destinado más de 7 mil millones de pesos en la construcción de la red estatal de fibra óptica para conectar las labores de inteligencia; el Centro Estatal de Comando, Comunicaciones, Cómputo, Control, Coordinación e Inteligencia (C5i), que será el más grande de América Latina; los 10 Complejos Administrativos y Policiales Regionales, así como equipar a sus cuerpos de seguridad.

 

 

En diversos momentos, Aureoles ha señalado que sin ánimo triunfalista, pues los retos siguen siendo grandes, Michoacán hoy tiene otro rostro. Y el estudio de WJP acredita ese avance en su estudio por estados de la República.