PUNTO DE ENCUENTRO

Aranceles, Migración & Reelección

Por: Julio Ibarrola Jr.// La declaratoria reciente del presidente Trump de imponer aranceles a los productos mexicanos –comenzando en un 5% y hasta llegar a un 25% en el mes de octubre- si el gobierno mexicano no endurece su política migratoria en términos de detenciones  e impedir la internación indocumentada, pone en riesgo la ratificación de lo que será el nuevo Tratado Comercial entre E.U.A., México y Canadá.

Y lo peor no sería tanto eso, pues sus efectos serían catastróficos pues afectaría a todo tipo de transacciones que se vienen dando  no de ahora sino de años atrás, afectaría a miles de ciudadanos en ambos lados de la frontera que sin deberlas ni temerlas pagarían los platos rotos de una toma de decisiones más impulsiva que reflexiva.

Si a esto le sumamos las desavenencias que corren en paralelo por razones comerciales con China y Canadá por parte de E.U.A. menudo lío nos depara: nada halagador.

Pues no deja de sorprender la cifra del número de indocumentados que a diario ingresan aproximadamente a los E.U.A.: 4,500. Lo que trae más que atareados a los más de 20,000 agentes migratorios estadounidenses distribuidos en cada uno de sus puntos migratorios: puerto marítimos, aeropuertos, cruces fronterizos, patrullajes, etc. que con toda y su tecnología no se la acaban.

México hace lo que puede pues no sólo carece de infraestructura, equipo y tecnología sino que apenas llegará a unos 4,000 agentes migratorios para atender las oficinas y los diferentes puntos de internación sin hacer patrullajes.

En algo tiene razón el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrad, al decir en días pasados de que no es culpa de México el flujo migratorio de centroamericanos ni de otros países hacia los E.U.A. así como tampoco su alto consumo de drogas.

Llama mucho la atención el “silencio” que los presidentes de los países centroamericanos tienen en cuanto al tema; no se sabe de algún tipo de campaña, de acciones, proyectos o medidas implementadas a efecto de fomentar el arraigo y desalentar la migración.

Tampoco es para menos el “silencio” de Trump en ése sentido; es decir, no menciona ni referencia algo al respecto ni medidas en su contra (Guatemala, Honduras y El Salvador) por no frenar su migración o generar mejores condiciones que ayuden a aminorarla.

De igual manera se desconoce si el apoyo económico anunciado en diciembre pasado por E.U.A. de poco más de 16 mil millones de dólares hacia los países en comento ya fue otorgado o si está siendo ministrado y en qué y cuales han sido los resultados obtenidos hasta el momento. De ello, nada se sabe.

Lo que pone de manifiesto que todo ha quedado a nivel discursivo: bla, bla, bla. Y que no ha habido un verdadero esfuerzo por buscar más y mejores alternativas integrales de solución.

Y tal parece que se busca endosar la factura a México, de la falta de estrategias más efectivas contra el combate no sólo de la migración indocumentada sino del combate al narcotráfico; imperando el protagonismo y el poder coercitivo  que se tiene en el cargo y en la búsqueda de obtener una reelección en el mismo a costa de llevarse entre las patas a miles de ciudadanos y cientos de empresas con las consabidas consecuencias económicas, sociales y políticas entre otras.

No estaría por demás que Marcelo Ebrad informara al pueblo de México (no sólo al extranjero) en que consiste y los por menores así como su seguimiento para evaluar su efectividad del Plan de Desarrollo para Centroamérica que en días pasados le presentó al asesor de la Casa Blanca Jared Kushner y a la embajadora de la Cepal, Alicia Bárcena como una acción de México para frenar el flujo migratorio y ayudar al desarrollo centroamericano.

Tampoco es válido que nuestro país le haga la tarea a los demás, pues cada uno de los países involucrados tiene que hacer lo conducente al respecto pues todos tienen un grado de corresponsabilidad en esto.

Contáctame: julioibarrola@hotmail.com