Alumbrado público más que luminarias #Columna “El Derecho a la Ciudad”

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EL DERECHO A LA CIUDAD

Alumbrado público más que luminarias

Por Salvador García Espinosa.- Sin lugar a dudas que es de reconocer la trascendencia del programa, que a principios de este año, inició el Gobierno Municipal para el cambio en el sistema de iluminación, a fin de sustituir viejas luminarias con otras modernas de las denominadas LED que entre sus ventajas, esta el bajo consumo de energía eléctrica. 

Como seguramente Usted ha observado, existen en la ciudad una diversidad de tipos de luminarias, seguramente producto de los proyectos municipales correspondiente, de la tecnología existente y obviamente de los recursos disponibles. Se menciona que hasta antes de iniciar el Proyecto mencionado, existían en Morelia 52 mil 615 lámparas de Vapor de Sodio de Alta Presión, 9 mil 063 lámparas de inducción magnética, 4 mil lámparas de aditivos metálicos, 584 lámparas fluorescentes, 162 luminarias incandescentes, 91 son lámparas de halógeno y 968 luminarias LED.

Es de reconocerse que el proceso de licitación a través del cual se otorgó el contrato, fue abierto y validado por las instancias correspondientes para arrancar una primera etapa que inicialmente contemplaba la atención a 167 colonias de Morelia, con un total de 22 mil lámparas LED, pero según declaraciones de autoridades municipales, por el ahorro obtenido en la licitación, el alcance del proyecto podría aumentarse a 29 mil luminarias. En total se planea invertir 310 millones de pesos en diversas etapas, hasta sustituir, durante los tres años de la Administración Municipal, 66 mil luminarias de las 68,000 existentes.

El beneficio será inmediato, al menos 45% de la facturación por concepto de energía eléctrica, más gastos derivados del personal de mantenimiento, que varia entre los 14 y 17 millones de pesos mensuales. Que se espera disminuya significativamente con las nuevas luminarias.

¿Pero porqué conformarnos con el ahorro de energía?

Una característica de las diferentes Administraciones Municipales, es la inmediatez de los proyectos, de ahí la relevancia que adquiere este Programa de cambio de luminarias.  Imagine que Usted amable lector, que cambia los focos de su casa por los de tipo LED, automáticamente disminuirá su recibo de energía eléctrica, pero seguro en este proceso, observará deficiencias en el cableado que le llevarán a repararlas, o reconsideraciones sobre la localización de los focos que pretende cambiar a fin de hacer eficiente la inversión a realizar y puede lograr mayores beneficios. Lo mismo se espera ocurra en la ciudad de Morelia, y conviene señalar al menos tres aspectos que pueden sumarse al exitoso Programa en cuestión, para que los beneficios perduren más allá del tiempo de la presente Administración.

El primero de ellos tiene que ver con las instalaciones de cableado y su estado de conservación, en diversas declaraciones se afirma que más de 24 mil luminarias no funcionan, lo que equivale a más del 33%. Seguramente mucho tiene que ver en esto la instalación eléctrica, pues en algunas colonias se han inundado los ductos del cableado o simplemente tienen una antigüedad que los hace deficientes. Sería una lastima y una mala inversión, si junto con el cambio de luminarias, no se revisa y repara el cableado, pues el actual pudiera ocasionar que se afecte la vida útil de las luminarias.

Otro aspecto no menor, consiste en revisar la distribución de las luminarias, como se señaló anteriormente, se han instalado a través del tiempo diversos tipo de luminarias y cada una de ellas tiene diferentes características en su funcionamiento, como es la amplitud del área de incidencia, así como la intensidad de iluminación. En las zonas donde se han cambiado las luminarias, se observa que las actuales de LED tienen una mayor intensidad y cobertura, por lo que su distribución debería ser distinta a las anteriores. Como sólo se están sustituyendo lámparas, existen calles en dónde las luminarias se encuentran a cada 50 metros de distancia, es decir hasta 3 o 4 por cuadra y por lo tanto la iluminación proporcionada es más que suficiente y necesaria, mientras que en otras colonias sólo existe una luminaria por cuadra y sigue siendo deficiente.

El mayor potencial de este Proyecto de luminarias, más allá de la disminución en el consumo de energía, deberá ser en la seguridad de la población. Sin embargo, para esto es preciso la coordinación con la Dirección de Parques y Jardines, pues aún y cuando se han cambiado luminarias, la presencia de árboles en la cercanía de las lámparas disminuye su eficiencia y en muchos casos, los árboles mantienen en penumbra el área peatonal, haciéndolas inseguras a pesar de la inversión que se realiza.

Finalmente, debemos confiar que el ahorro a corto plazo en la facturación de energía eléctrica, permitirá la viabilidad del Programa, pues debe reinvertirse dicho ahorro, para garantizar su continuidad, hasta que la totalidad de las calles se encuentre perfectamente iluminada, para mayor calidad de vida y seguridad de todos los habitantes y visitantes de Morelia.