Zamora Mich., a 16 de febrero de 2019.- Una organización defensora del medio ambiente, presentó una denuncia en contra del municipio de Zamora, debido a la proliferación de tiraderos de llantas al aire libre, que contaminan los suelos y que se encuentran ubicados cerca de cultivos y de mantos acuíferos. Estos tiraderos de neumáticos en desuso, son responsabilidad de las autoridades municipales de Zamora, encabezadas por el Alcalde, Martín Samaguey, que deberían de dar el manejo adecuado a esos residuos, de acuerdo a lo que estipula la normatividad en la materia.

(Cementerio de llantas en Zamora, Michoacán, México. Fotografía: Especial)

La Denuncia Administrativa Ambiental, con fecha de recibida ante la PROAM, del 6 de febrero de los corrientes, fue presentada precisamente ante el Procurador de Protección al Ambiente de Michoacán, Juan Carlos Vega Solórzano, documento donde presentan el sustento jurídico, fotográfico, la ubicación y las diversas pruebas de las afectaciones por las miles de llantas tiradas al aire libre.

Aquí el PDF de la denuncia en mención:

DENUNCIA LLANTAS

   

 

Y es que la Ley para la Prevención y Gestión integral de Residuos en el Estado de Michoacán de Ocampo, vigente desde el año 2010 señala lo siguiente:

ARTÍCULO 40.- Son residuos de manejo especial, cuando no estén considerados como peligrosos de conformidad con las disposiciones federales aplicables y sean competencia del Estado, los siguientes:

1.- Los provenientes de servicios de salud, generados por establecimientos que realicen actividades médicas-sanitarias a la población humana o animal, centros de investigación, desarrollo o experimentación en el área de farmacología y salud, con excepción de los biológico-infecciosos;

2.- Residuos de las rocas o los productos de su descomposición que solo puedan utilizarse para la fabricación de materiales de construcción o se destinen para este fin, así como los productos derivados de la descomposición de las rocas, excluidos de la competencia federal conforme a las fracciones IV y V del artículo 5° de la Ley Minera;

3.- Los productos no aptos para el consumo generados por establecimientos comerciales, de servicios o industriales;

4.- Los generados por las actividades agrícolas, avícolas, forestales y pecuarias, incluyendo los residuos de insumos utilizados en esas actividades;

5.- Los de servicios de transporte, generados como consecuencia de las actividades que se realizan en terminales de transporte;

6.- Los residuos de la demolición, mantenimiento y construcción civil en general;

7.- Los residuos tecnológicos provenientes de las industrias de informática, fabricantes de productos electrónicos o de vehículos automotores y otros que al finalizar su vida útil y que, por sus características, requieran de un manejo específico;

8.-  Los lodos provenientes del tratamiento de aguas residuales;

9.- Los neumáticos usados, muebles, enseres domésticos usados en gran volumen, plásticos y otros materiales de lenta degradación;

10.- Los de laboratorios industriales, químicos, biológicos, de producción o de investigación, a excepción de los considerados como peligrosos;

11.- Los residuos de tiendas departamentales, centros comerciales, mercados, centrales de abasto y tianguis, generados en grandes volúmenes;

12.- Residuos Industriales no peligrosos generados en instalaciones o por procesos industriales que no presentan características de peligrosidad, conforme a la normatividad ambiental; XIII. Los demás que determinen las disposiciones jurídicas aplicables.

Tal y como lo muestra el video, en Zamora, Michoacán y en otros municipios, los tiraderos irregulares de neumáticos, ya están rebasados y son insuficientes, además, no se le da el tratamiento adecuado, ya que estos residuos son acumulados en vertederos con el potencial peligro de incendios; en la combustión de los neumáticos se libera monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, dióxido de carbono, óxidos de zinc, benceno, fenoles, óxidos de plomo o tolueno, que se dispersan en el aire.

Sobre los riesgos a la salud, especialistas aseguran que el zinc resulta altamente tóxico para la fauna acuática y al ser muchos de estos componentes solubles en el agua, pasan a la cadena trófica (alimenticia) y van a parar, finalmente, a los seres humanos.

Y mientras países europeos como Alemania, Francia, Austria reciclan hasta el 60% por ciento de sus llantas usadas, en México prácticamente no existe tal reciclado, debido a la poca conciencia ambiental y a un casi inexistente sistema de control y de mecanismos necesarios para el correcto tratamiento de recuperación de llantas fuera de uso. Según estudios del Instituto Nacional de Ecología, se estima que solo en el 2010 se emitieron en nuestro país aproximadamente 440 Millones de Toneladas de CO² únicamente de procedencia antropógena (Actividades humanas entre el Transporte, Industria, Generación de Electricidad, Hogares, Comercios y Actividades Agropecuarias).

Hay millones de llantas que se desechan anualmente en México el 91% terminan en lotes baldíos ríos, carreteras, dicha situación no solo arruina nuestros paisajes sino que se convierte en un factor generador de incendios. Este último es el problema más serio ya que ocasiona severos daños a nuestra salud, pues como se ha verificado, varios estudios técnicos han demostrado que la quema de llantas libera sustancias de máxima peligrosidad para el ser humano, tales como monóxido de carbono, furanos, tolueno, benceno y óxido de plomo, los efectos dañinos que estos pueden ocasionar a nuestra salud son irreversibles.

Por si esto fuera poco, históricamente las llantas se han desechado y “reutilizado” como combustible por algunas industrias. Esto es porque, por un lado, a nadie le interesa conservar llantas; y por otro lado, aunque el caucho de las llantas es muy difícil de encender, una vez que prenden sus llamas son muy difíciles de apagar, convirtiéndolas en un combustible barato e ideal para algunos hornos industriales que dependen de estar encendidos las 24 horas los 365 días del año. La quema de llantas genera contaminantes extremadamente nocivos para la salud y gases que contribuyen al calentamiento global. Por medio de estudios médicos se ha demostrado que el humo de las llantas causa entre otros males:

  • Cáncer,
  • Enfermedades mutagénicas,
  • Asma,
  • Enfermedades bronquiales y pulmonares,
  • Estrés
  • Contaminación visual, del aire y de los mantos freáticos.

Es realmente una lástima que un producto tan resistente, sofisticado y noble como el caucho vulcanizado de una llanta termine quemándose y derivándose en una nube de contaminantes primarios. Estos contaminantes son sustancias extremadamente dañinas, que al insertarse en el ambiente se descomponen por acción del Sol y la humedad, se mezclan con otras sustancias y mutan por el simple efecto de las condiciones climáticas del día, derivándose en otros cientos de compuestos extremadamente tóxicos.

La llanta un gran contaminante

También, liberan las moléculas de CO² que rebotan la luz y el calor en todas direcciones impidiendo que las radiaciones solares escapen de la atmósfera al espacio, en un fenómeno conocido como Efecto Invernadero y que es el principal factor causante del calentamiento global. Al combinarse con otros factores, como el exceso de asfalto y concreto en el tejido urbano de grandes ciudades, como la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, puede elevar la temperatura hasta 8 grados, incluso en el subsuelo, en otro efecto conocido como Isla de Calor. El CO² es también el principal responsable de las dramáticas modificaciones del clima.

Por todo esto, es necesario que en México al igual que otros países que ya han tomado conciencia de este gran daño que se le ha ocasionado al medio ambiente, se tomen las medidas adecuadas y con la concientización de la ciudadanía, esperemos que poco a poco se llegue a minimizar esta forma tan directa de contaminar.

Reportaje Especial

Fuentes de consulta:

Gobierno de la República, denuncia ante PROAM, www.noventagrados.com y www,halosolar.mx