En la provincia vietnamita de Ha Nam tuvo lugar este sábado un espectáculo con animales salvajes que no acabó como los organizadores esperaban. En uno de los números, un domador tentó a la suerte y colocó su cabeza entre las mandíbulas de un cocodrilo, con tan mala suerte que el reptil cerró sus fauces rápidamente, aprisionando su cráneo entre sus afilados dientes y haciendo al público entrar en pánico.

El hombre consiguió liberarse del ataque y aunque su cara totalmente ensangrentada hizo presagiar lo peor, el hospital en el que está ingresado informó de que se recupera favorablemente y está fuera de peligro.