27 de diciembre de 2017.- La vida de Hai Chan podía haber seguido el trágico final que tienen muchos de estos osos, sin embargo, 10 años después de su cautiverio, ha sido recatado. El animal ha experimentado la luz del sol por primera vez.

Hai Chan, un oso negro asiático, fue liberado el pasado mes de noviembre por la organización Four Paws. Cuando acudieron al recinto el animal llevaba 10 años encerrado en un jaula de una granja de bilis, toda una vida, y le habían amputado las dos patas delanteras.

Los osos se suelen capturar en la naturaleza cuando son unos cachorros, sus madres son asesinadas por cazadores furtivos, y los mantienen medio muertos de hambre, deshidratados, y con frecuencia están enfermos y les faltan dientes al masticar las barras de sus jaulas.

En el caso de Hai Chan (y como muchos otros), en ocasiones se les amputan las patas delanteras para hacer vino de pata de oso, una especie de bebida exótica “de lujo” que se prepara sumergiendo la extremidad cortada en alcohol.

Cuando Hai Chan fue rescatado estaba en unas condiciones miserables, además de las patas amputadas, el animal tenía agrandamiento de las glándulas suprarrenales, desnutrición, heridas de los numerosos procedimientos dolorosos de extracción de bilis y trastornos de estrés.

Con información de EPMundo