Inuka, el primer oso polar nacido en el trópico, fue sacrificado el miércoles por el Zoológico de Singapur, ya que a sus 27 años de edad sufría por su avanzada edad, tenía artritis, y sus extremidades se debilitaron lo suficiente para no soportar sus más de 500 kilogramos de peso, esto causó lesiones en el abdomen y las garras, y que el tratamiento intensivo al que se le sometió durante semanas no las alivió.

Un equipo de veterinarios y cuidadores tomó la decisión de no despertar al oso el miércoles, después de que fuera anestesiado para un minucioso examen médico, ya que  Inuka había sufrido bastante incomodidad y dolor.

Los osos polares macho a menudo viven entre 15 y 18 años en estado silvestre y cerca de 25 en cautiverio, Inuka nació en diciembre de 1990, pero su salud se había deteriorado constantemente en los últimos meses.